El encarecimiento de la vivienda impulsa el interés de los jóvenes por el entorno rural
El incremento sostenido de los precios inmobiliarios en las áreas metropolitanas está transformando las preferencias residenciales en España, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Según los datos del primer semestre de 2026 elaborados por Fotocasa Research, el 23% de los ciudadanos de entre 18 y 24 años tiene previsto trasladarse a un municipio pequeño en los próximos meses como alternativa frente a las dificultades de acceso al mercado urbano.
El informe técnico destaca que la falta de asequibilidad en las grandes capitales ha consolidado una tendencia de retorno al medio rural. Actualmente, el 70% de los menores de 25 años manifiesta interés por residir en un pueblo o ya ha planificado su mudanza. Este fenómeno se produce en un contexto de presión al alza en los precios de compra y alquiler, factores que limitan el desarrollo de proyectos de vida en los núcleos urbanos tradicionales.
En el análisis del conjunto de la población, seis de cada diez españoles expresan su deseo de vivir en un entorno rural, aunque la brecha entre la intención y la ejecución efectiva se mantiene. Mientras que el 46% de los encuestados se siente atraído por la idea sin planes inmediatos, el 13% ya contempla el traslado a corto plazo, lo que supone un incremento de dos puntos porcentuales respecto al ejercicio anterior.
Uno de los hallazgos significativos de la encuesta es la desvinculación de este movimiento respecto al teletrabajo exclusivo. Solo un 4% de quienes planean mudarse mantendrá su empleo actual bajo modalidad remota, mientras que un 9% afirma que buscará una nueva ocupación laboral en el municipio de destino. Este dato sugiere que la migración hacia zonas rurales está motivando una búsqueda activa de nuevas oportunidades laborales fuera de los centros económicos consolidados.
Por franjas de edad, el grupo de entre 25 y 34 años también muestra una tendencia creciente. El 16% de estos adultos jóvenes planea desplazarse a zonas rurales, una cifra que ha evolucionado al alza desde el 10% registrado en 2024. Incluso en los segmentos de mayor edad, comprendidos entre los 55 y 75 años, el interés por la vida en el pueblo ha aumentado cinco puntos porcentuales en el último año, alcanzando al 50% de los encuestados en esta categoría.
A nivel territorial, la Comunidad de Madrid lidera la intención de salida hacia el ámbito rural. El 17% de los madrileños en búsqueda activa de vivienda prevé instalarse próximamente en un municipio de menos de 10.000 habitantes. La presión inmobiliaria en la capital y su área metropolitana ha provocado que el porcentaje de ciudadanos dispuestos a cambiar de empleo para mudarse suba del 7% al 10%, buscando precios más asequibles y una mayor oferta habitacional disponible.


