El sector joyero de Madrid manifiesta su preocupación ante el repunte de atracos en la capital
El Gremio de Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid ha expresado este miércoles su alarma tras registrarse una sucesión de seis atracos en establecimientos de la región en menos de un mes. El último incidente ha tenido lugar este mediodía en el distrito de Ciudad Lineal, donde la intervención de la Policía Nacional ha culminado con la detención de siete presuntos autores.
El secretario general de la entidad gremial, Armando Rodríguez, ha calificado la situación de excepcional, comparándola con la denominada «época de plomo» que afectó al sector entre los años 2000 y 2010. Según los registros de la asociación, en aquel periodo crítico cerca del 25% de los locales madrileños sufrieron incidentes violentos, una tendencia que los joyeros temen que pueda reactivarse ante la actual frecuencia de delitos.
El asalto más reciente se produjo en el número 342 de la calle Alcalá. Los siete detenidos por estos hechos emplearon disfraces de carácter religioso, utilizando hábitos y sotanas para intentar eludir la vigilancia. Este suceso se suma a otros cinco robos documentados en las últimas cuatro semanas en diversas localizaciones, incluyendo Puente de Vallecas, el centro comercial La Vaguada, Torrelodones y la calle Toledo.
En el ámbito de la investigación, la Policía Nacional se encuentra trabajando para determinar si los arrestados en Ciudad Lineal guardan relación con el resto de incidentes registrados en la capital. Por su parte, la Comandancia de la Guardia Civil mantiene abierta la investigación relativa al robo perpetrado en el municipio de Torrelodones.
Desde el sector se identifican dos causas principales para este incremento de la delincuencia: el alto valor de mercado que alcanzan actualmente los metales preciosos y lo que consideran una «tradicional impunidad» en los delitos contra el patrimonio. Rodríguez ha señalado que la aplicación de medidas cautelares, como la libertad condicional a la espera de juicio, no actúa como un elemento disuasorio suficiente para los perpetradores.
A pesar del uso de armas y la intimidación en estos episodios, los representantes del sector han destacado que, afortunadamente, no se han lamentado daños personales de extrema gravedad. No obstante, la situación ha motivado la convocatoria de una reunión urgente con la Jefatura Superior de Policía de Madrid este viernes para abordar la seguridad de los establecimientos. Asimismo, el Gremio permanece a la espera de un encuentro con la Delegación del Gobierno para coordinar medidas de protección institucional.


