La justicia federal extiende la suspensión del veto de la Casa Blanca a CNN, MS NOW y Politico
Un juez federal del Distrito de Columbia ha resuelto extender la suspensión del veto impuesto por la administración del presidente Donald Trump contra los periodistas de CNN, MS NOW y Politico. La medida cautelar dictada por el magistrado Timothy Kelly permite que estos medios de comunicación mantengan su acceso a la Casa Blanca mientras se resuelve el litigio de fondo sobre la validez constitucional de la prohibición.
En su dictamen, el juez Kelly determinó que la revocación de las credenciales de prensa probablemente vulneró los derechos constitucionales de los periodistas a la libertad de expresión y al debido proceso. La resolución judicial subraya que el Departamento de Justicia invocó motivos de seguridad nacional de manera extemporánea, una vez que el acceso ya había sido retirado, sin aportar pruebas suficientes que vinculen a los demandantes con un riesgo real para la sede presidencial.
«En el expediente no hay prácticamente nada relacionado con la seguridad nacional y vinculado a la decisión del presidente de revocar las credenciales permanentes de los demandantes», señaló el magistrado en el escrito judicial. Con esta decisión, los tres medios afectados podrán continuar su labor informativa en las instalaciones gubernamentales hasta que se emita una sentencia definitiva sobre la demanda por discriminación por motivos de opinión.
No obstante, el alcance de la medida cautelar presenta limitaciones específicas. El fallo no obliga a la Administración Trump a garantizar el acceso de estos reporteros a espacios restringidos como el Despacho Oval o el avión presidencial, Air Force One. Desde la implementación de las restricciones el pasado mes de septiembre, la Oficina Presidencial ha mantenido una política de exclusión de estos medios en dichos entornos específicos.
Por su parte, el presidente Donald Trump ha manifestado su intención de apelar la decisión judicial. A través de sus canales oficiales, el mandatario argumentó que su Gobierno debe tener la potestad de restringir el acceso a quienes califica como difusores de noticias falsas y que, a su juicio, comprometen la seguridad nacional mediante la publicación de informaciones basadas en fuentes no identificadas.
El conflicto legal se originó cuando los medios afectados alegaron que la decisión de la Casa Blanca no respondía a criterios técnicos o de seguridad, sino a una represalia por su línea editorial. Con la actual extensión de la suspensión, el proceso judicial entra en una fase de análisis profundo sobre los límites de la autoridad presidencial frente a las garantías de prensa consagradas en la Constitución de los Estados Unidos.


