Junqueras defiende el catalán como herramienta de inclusión en la regularización de inmigrantes
El presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, ha reivindicado este jueves el papel del catalán como lengua propia de Cataluña y elemento vertebrador de la cohesión social. Durante la festividad de Sant Jordi en Barcelona, el dirigente subrayó que el idioma debe ser una pieza «imprescindible» y una herramienta para garantizar la igualdad de oportunidades en el marco de los procesos de regularización extraordinaria de personas inmigrantes.
Junqueras defendió que la exigencia del conocimiento del catalán debe formar parte de la normalidad institucional y social del territorio. Según el líder republicano, esta integración lingüística es equiparable a la que se produce con cualquier otra lengua en sus respectivos ámbitos geográficos, vinculando directamente el dominio del idioma con el éxito de las políticas de inclusión de los nuevos ciudadanos.
En el contexto de la jornada cultural, el presidente de ERC realizó una defensa firme de la festividad de Sant Jordi frente a lo que calificó como intentos de «borrar» o atacar la tradición y la lengua. Junqueras auguró el fracaso de tales posturas, afirmando que quienes cuestionan la festividad desconocen su significado profundo para la sociedad catalana y su proyección en el ámbito europeo.
Respecto al escenario político nacional, Junqueras valoró el reciente acuerdo de gobierno alcanzado entre el Partido Popular y Vox en la comunidad autónoma de Aragón. El dirigente consideró previsible la alianza entre ambas formaciones, aunque lamentó que el pacto de gobernabilidad incluya medidas que, a su juicio, representan ataques a la lengua catalana en los territorios de la comunidad vecina donde se habla.
Finalmente, el líder de Esquerra Republicana reiteró el compromiso de su formación con la protección de la cultura, criticando la postura de las formaciones de derecha y extrema derecha hacia la diversidad lingüística. Según Junqueras, estas acciones responden a una dinámica habitual de hostilidad hacia la lengua y la cultura que ERC continuará combatiendo desde las instituciones.


