Junts califica de «fracaso» la gestión del Gobierno y denuncia un uso partidista de las instituciones
El portavoz adjunto de Junts en el Congreso, Josep Maria Cruset, ha endurecido este viernes su discurso contra el Gobierno de coalición durante la sesión de la Diputación Permanente. Cruset ha calificado al Ejecutivo de «fracaso» y ha denunciado que la administración liderada por Pedro Sánchez está «corrupta hasta la médula», acusando al presidente de actuar sin escrúpulos para mantenerse en el poder. Estas declaraciones se han producido en el marco del debate sobre la validación del decreto ley de ayudas para los afectados por la dana de 2024.
Durante su intervención, el diputado de la formación independentista ha criticado la incapacidad del Gobierno para cumplir con sus compromisos legislativos y territoriales. Cruset ha recordado que aún permanecen pendientes asuntos clave pactados en la investidura, como la reforma de la financiación autonómica o el traspaso integral del servicio de Cercanías de Cataluña (Rodalies). Según el portavoz, el Ejecutivo pasará a la historia por haber hecho de la mentira su principal herramienta de gobernanza.
En el ámbito de la regeneración ética, Cruset ha vinculado al entorno del PSOE con las investigaciones judiciales en curso, afirmando que existen «decenas de cargos en prisión» y señalando al Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) como un instrumento de manipulación política. Para Junts, el uso de fondos públicos para intentar alterar la percepción ciudadana a través de las encuestas oficiales constituye una forma de corrupción institucional que debilita el sistema democrático.
Asimismo, el representante de Junts ha acusado al Gobierno de abusar de la Diputación Permanente para tramitar decretos que no obtuvieron el respaldo necesario en el Pleno del Congreso, mencionando específicamente las políticas de vivienda. A su juicio, esta práctica supone un desprecio al mandato popular y abre una vía para el crecimiento de opciones políticas de extrema derecha. En materia migratoria, Cruset también ha cuestionado la gestión de las fronteras en Ceuta y Melilla, advirtiendo de un posible «efecto llamada» derivado de las recientes regularizaciones.
La dureza de los reproches de Junts ha encontrado respuesta inmediata en el portavoz de Esquerra Republicana (ERC), Gabriel Rufián. El diputado republicano ha calificado de «miserable» el argumento de que su formación apoya al Gobierno sin contrapartidas, recordando que el acuerdo de investidura permitió la aprobación de la Ley de Amnistía, una medida que ha beneficiado a miembros de ambos partidos independentistas. Rufián ha censurado la actitud de sus antiguos socios de coalición en Cataluña, lamentando el tono empleado en la cámara alta.
El debate en la Diputación Permanente subraya la creciente tensión entre los socios parlamentarios del bloque de investidura, en un momento en el que el Gobierno intenta agilizar la aprobación de medidas de urgencia para paliar los daños de la catástrofe natural en Valencia sin contar con una mayoría legislativa estable en el Congreso de los Diputados.


