Autoridades de California exigen disculpas a Trump tras comentarios sobre posibles ataques a Los Ángeles y San Diego
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, junto a la delegación demócrata de California en el Congreso de los Estados Unidos, ha solicitado formalmente una disculpa y una explicación institucional al presidente Donald Trump. La demanda surge tras las declaraciones del mandatario en un mitin en Nebraska, donde sugirió que un hipotético ataque iraní contra las ciudades de Los Ángeles o San Diego sería un «precio pequeño a pagar» en el contexto del actual conflicto con el país persa.
Durante una entrevista concedida a la cadena MS NOW, Bass calificó las afirmaciones de Trump como «completamente irresponsables». La regidora recordó que la función primordial de la presidencia es la protección y defensa del pueblo estadounidense, argumentando que las palabras del mandatario contradicen el mandato constitucional al invitar o normalizar la posibilidad de un ataque de una potencia extranjera contra centros urbanos nacionales.
El incidente se produjo durante un acto de campaña en el que Trump, al discutir las tensiones con Irán y su impacto en los mercados energéticos, señaló: «podrían acabar con una ciudad, dejad que acaben con Los Ángeles, dejad que acaben con San Diego. Es un precio muy pequeño a pagar, y va a terminar muy pronto». Estas palabras han generado un profundo malestar en el sur de California, una región con alta densidad poblacional y estratégica relevancia militar.
En el ámbito parlamentario, la presidenta de la delegación demócrata de California, la congresista Zoe Lofgren, lideró un comunicado firmado por los 43 representantes estatales. El texto subraya que el juramento presidencial implica proteger a la nación de sus enemigos y denuncia que el discurso de Trump parece invitar a Teherán a destruir ciudades estadounidenses. Los legisladores exigieron una disculpa ante los más de 16 millones de ciudadanos que residen en las áreas metropolitanas afectadas.
Por su parte, la Casa Blanca ha intentado matizar las declaraciones a través de su director de comunicaciones, Steven Cheung. El portavoz argumentó en redes sociales que las críticas no se ajustan a la realidad y sostuvo que el mandatario se refería a la amenaza que Irán representaba antes de las medidas tomadas para frenar su desarrollo nuclear. No obstante, la alcaldesa Bass rechazó esta justificación, afirmando que la explicación oficial no coincide con el contenido literal de lo expresado por el presidente.
A la reacción institucional se sumó el gobernador de California, Gavin Newsom, quien calificó el discurso de Trump como «peligroso y perturbado». Newsom destacó que en las zonas mencionadas residen más de 130.000 efectivos militares y cuestionó el silencio de los líderes republicanos en el Congreso, incluyendo al secretario de Estado, Marco Rubio, y al vicepresidente, JD Vance, ante lo que considera una vulneración de la seguridad nacional desde la propia jefatura del Estado.


