Ruptura de la sintonía entre Kiko Rivera e Irene Rosales tras una controvertida campaña publicitaria
Diez meses después de anunciar su separación, la relación entre Kiko Rivera e Irene Rosales ha experimentado un notable deterioro mediático. Lo que inicialmente se presentó como una ruptura cordial y centrada en el bienestar de sus dos hijas en común, ha derivado en un enfrentamiento público a raíz de una reciente campaña publicitaria protagonizada por Rosales en el centro de Madrid. El conflicto ha puesto de manifiesto las tensiones latentes en torno a la educación de sus hijas y el origen del reconocimiento público de ambos progenitores.
El detonante de la disputa ha sido un cartel publicitario de grandes dimensiones instalado en la plaza de Antón Martín, en el madrileño barrio de Embajadores. Irene Rosales es la imagen de una marca de frutos secos que ha utilizado un eslogan con un juego de palabras que alude al nombre del producto y al apodo del DJ. La publicación de esta imagen por parte de la colaboradora en sus redes sociales, coincidiendo con su 35 cumpleaños, fue interpretada por Rivera como una alusión directa y peyorativa hacia su persona.
Desde Mallorca, donde se encuentra por compromisos profesionales, Kiko Rivera ha respondido con dureza a través de sus perfiles digitales. El DJ calificó la actitud de su expareja como «patética» y reivindicó su papel fundamental en la crianza de Ana y Carlota. Rivera cuestionó la reciprocidad del respeto que se le exige y aseguró que, frente a lo que considera una estrategia para captar atención mediática, él prefiere centrarse en su actividad laboral para garantizar la estabilidad económica de sus hijas.
Uno de los puntos más polémicos de la réplica ha sido la afirmación de Rivera de que la trayectoria pública actual de Rosales deriva de su vínculo pasado. Bajo la frase «la vida que tienes hoy es gracias a haberte comido un Kiko», el músico instó a la audiencia a revisar la proyección mediática de Rosales antes de conocerle. Según Rivera, existe una contradicción en el comportamiento de su expareja, a quien acusa de renegar del origen de su fama mientras, a su juicio, sigue utilizando su historia común para mantenerse vigente en los medios de comunicación.
En el ámbito personal, Rivera atraviesa una fase de estabilidad sentimental junto a la bailarina Lola García, con quien mantiene una relación desde finales del año pasado. Paralelamente, el DJ ha logrado una reciente reconciliación con su madre, Isabel Pantoja, y un acercamiento con sus hermanos, Francisco y Cayetano Rivera, tras la venta de la finca Cantora y el reparto de objetos de valor sentimental pertenecientes a su padre, el torero Francisco Rivera ‘Paquirri’.
Por su parte, Irene Rosales continúa con su labor como creadora de contenido y su reciente reincorporación a la televisión nacional en un programa de Telecinco, donde coincide con Jessica Bueno. En el plano sentimental, Rosales mantiene una relación consolidada con su actual pareja, Guillermo, quien ya se encuentra plenamente integrado en su entorno familiar tras haber iniciado su vínculo años después de conocerse por motivos profesionales vinculados al mantenimiento de su anterior vivienda familiar.


