La disolución de las Cortes provoca el decaimiento de la ley de nacionalidad para saharauis
La proposición de ley impulsada por el grupo parlamentario Sumar para conceder la nacionalidad española a los saharauis nacidos bajo la administración colonial ha decaído formalmente tras la disolución de las Cortes Generales. Ante la imposibilidad de completar el trámite legislativo, la diputada de Más Madrid integrada en el grupo plurinacional, Tesh Sidi, ha instado al Gobierno a otorgar dicha condición a los beneficiarios a través de la vía administrativa de la carta de naturaleza.
La normativa, que proyectaba beneficiar a un colectivo estimado de 80.000 personas, vio truncado su recorrido en el Senado debido a la convocatoria electoral. El texto había llegado a la Cámara Alta tras ser aprobado por el Pleno del Congreso de los Diputados el pasado mes de septiembre, contando con el respaldo de la mayoría de la cámara, la abstención del Partido Popular y Unión del Pueblo Navarro (UPN), y el único voto en contra de Vox.
Como solución alternativa, la diputada Tesh Sidi ha propuesto que el Ejecutivo recurra al instrumento del real decreto para dar respuesta a las solicitudes. Este procedimiento, conocido como carta de naturaleza, permitiría a los afectados dirigirse al Ministerio de Justicia para que sus casos sean estudiados de forma individualizada, eludiendo así la necesidad de una ley orgánica que ya no podrá ser aprobada en la presente legislatura.
La tramitación de esta iniciativa estuvo marcada por diversos plazos de demora desde su inicio en febrero de 2025. Tras un arranque con el voto en contra del PSOE, la norma permaneció sin avances en la Comisión de Justicia durante doce meses. No fue hasta junio de 2026 cuando los socios de coalición sellaron un acuerdo definitivo sobre las enmiendas, lo que permitió desbloquear el texto y enviarlo al Senado para su fase final.
Sin embargo, el registro de enmiendas por parte del Partido Popular en la Cámara Alta impidió que la ley fuera sancionada automáticamente. Al haberse introducido modificaciones al texto original, era preceptiva una votación final en el Pleno que estaba prevista para esta misma semana. La publicación del decreto de convocatoria de elecciones ha provocado, según el reglamento parlamentario, la caducidad de todos los asuntos que no hubieran finalizado su iter legislativo.
A través de un mensaje institucional, Sidi ha lamentado que una norma que contaba con amplias mayorías parlamentarias no haya llegado a término. Según la parlamentaria, la única opción técnica para salvar el espíritu de la ley antes de la publicación oficial de la convocatoria electoral sería la retirada inmediata de las enmiendas en el Senado, un escenario que se considera improbable dado el cronograma institucional vigente.


