Donte Group vincula la sostenibilidad y el impacto social a la estrategia de gestión empresarial
El sector de la salud bucodental avanza hacia un modelo de gestión donde el propósito corporativo y la ética se integran directamente en la toma de decisiones operativas. Javier Martín Ocaña, CEO de Donte Group, ha señalado la importancia de que las organizaciones trasciendan los objetivos económicos tradicionales para generar un valor medible en la sociedad, basando su estrategia en la democratización del acceso sanitario y la sostenibilidad ambiental.
De acuerdo con el balance de actividad presentado por la compañía, durante el ejercicio 2025 el grupo atendió a cerca de un millón de personas. En este periodo, se facilitaron 51.801 tratamientos mediante sistemas de financiación, de los cuales el 62,6% correspondieron a pacientes pertenecientes a colectivos vulnerables. Estas cifras reflejan una línea de actuación orientada a reducir las barreras de acceso a la odontología, consolidando el compromiso social de la firma como un eje de su crecimiento.
Para dotar de rigor institucional a estos avances, Donte Group ha implementado un modelo de medición de impacto fundamentado en el marco internacional de «Impact Frontiers». Este sistema se estructura en cinco dimensiones y 15 áreas de impacto, analizadas a través de 38 indicadores específicos. Según la dirección de la empresa, esta metodología permite identificar áreas de mejora y rendir cuentas sobre la evolución de sus compromisos con transparencia y base científica.
En el ámbito de la sostenibilidad medioambiental, el grupo ha informado que el 100% de su suministro energético procede actualmente de fuentes renovables. Esta política se complementa con iniciativas de economía circular y reducción de emisiones en toda su red de clínicas. La gestión del capital humano es otro de los pilares destacados, con una plantilla que supera las 6.400 personas, entre las que se encuentran 2.275 profesionales médicos, enfocada en una cultura de diversidad y desarrollo profesional.
Desde la perspectiva institucional, el liderazgo de la compañía defiende que la rentabilidad y el impacto social no son objetivos contrapuestos, sino complementarios para garantizar la viabilidad a largo plazo. En este sentido, la ética empresarial se define como una herramienta de gestión cotidiana que debe aplicarse en la relación con pacientes y colaboradores, así como en la búsqueda de alianzas con entidades sociales y administraciones públicas para ampliar el alcance de las soluciones de salud.
Finalmente, el grupo subraya que la responsabilidad corporativa debe acreditarse con resultados tangibles. La capacidad de convertir los valores declarados en hechos comprobables se posiciona como el estándar de calidad para la gestión de servicios de salud en el entorno actual, donde la solvencia económica debe ir acompañada de una contribución positiva contrastada al bienestar de la sociedad y el planeta.


