El exconseller Lluís Puig regresa a Cataluña tras la retirada de su orden de detención
El exconseller de Cultura de la Generalitat, Lluís Puig, ha regresado este miércoles a territorio español tras nueve años de estancia en el extranjero. Su retorno se produce después de que el magistrado del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, confirmara el pasado lunes el levantamiento de las órdenes nacionales de detención que pesaban sobre él, así como sobre el expresidente Carles Puigdemont y el exconseller Toni Comín, en el marco de la aplicación de la Ley de Amnistía.
Puig ha reaparecido públicamente en su localidad natal, Terrassa, en un acto organizado por la entidad ‘Cants de la Llibertat’. Durante su intervención, el actual diputado de Junts en el Parlament ha calificado su regreso como una «anécdota» dentro del proceso judicial y político catalán, subrayando la necesidad de que la medida de gracia alcance a todos los encausados por el proceso independentista, incluyendo a Carles Puigdemont, cuya fecha de retorno aún no ha sido concretada.
El levantamiento de las medidas cautelares por parte de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo se produce tras el aval del Tribunal Constitucional a la norma de amnistía. Esta decisión ha permitido que Puig cruzara la frontera sin riesgo de ser arrestado por las autoridades nacionales, una situación jurídica que también afecta a Toni Comín, quien tiene previsto acudir a Madrid este jueves para cumplimentar los trámites correspondientes a su acta como eurodiputado.
En el plano institucional, el acto de bienvenida en Terrassa ha contado con una nutrida representación de la dirección de Junts per Catalunya. Entre los asistentes destacaron el presidente del Parlament, Josep Rull; el secretario general de la formación, Jordi Turull; la portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, y los diputados autonómicos Mònica Sales, Salvador Vergés, Antoni Castellà y Josep Rius.
Durante su discurso ante centenares de seguidores, Puig ha manifestado su desacuerdo con la actuación de la judicatura española durante los últimos años, a la que ha acusado de interferir en la esfera política. El exconseller ha instado a los sectores independentistas a mantener la «resiliencia» y ha reiterado su compromiso con los objetivos políticos que motivaron su salida de España en el año 2017.
La situación de Puig marca un precedente inmediato para el resto de líderes que permanecen fuera de España. Mientras la seguridad jurídica de los exconsellers parece estabilizarse bajo el nuevo marco legal, el Tribunal Supremo mantiene abierta la causa, aunque sin las órdenes de detención activas que impedían su libre circulación por el territorio nacional.


