Un nuevo impulso económico a partir de 2026
El panorama económico mundial se vislumbra con una dicotomía para el próximo año. Si bien el inicio de 2026 podría caracterizarse por ciertos vientos en contra, impulsados por la persistencia de las tensiones comerciales y su impacto en la inflación y el flujo de bienes, la expectativa es que a partir del segundo trimestre se experimente una notable aceleración. Este repunte se sustentaría en una mejora generalizada de la confianza empresarial, una progresiva flexibilización de las tasas de interés en mercados emergentes clave y un incremento del estímulo fiscal en las principales economías avanzadas.
Dinámicas regionales en el crecimiento global
Las proyecciones indican que el principal motor del crecimiento global residirá en potencias asiáticas como la India y China, continuando su expansión económica. La contribución de Estados Unidos, en cambio, se prevé más focalizada en la innovación tecnológica, con la inversión en inteligencia artificial como motor clave, aunque sin la magnitud de burbujas tecnológicas previas. En Europa, se espera resiliencia en la demanda interna, mientras que los sectores exportadores podrían sufrir por la incertidumbre geopolítica y arancelaria. El gasto en defensa, especialmente en Alemania, podría ofrecer soporte adicional al crecimiento.
El rumbo de la política monetaria global
En el ámbito de la política monetaria, se espera que la Reserva Federal de Estados Unidos explore la posibilidad de reducir sus tasas de referencia, posiblemente situándolas en un rango del 3% al 3,25%. A pesar de estos potenciales recortes, las tasas a largo plazo podrían mantenerse elevadas, reflejando la complejidad de la coyuntura económica y las persistentes incertidumbres geopolíticas. Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) podría adoptar una postura más conservadora, manteniendo una política monetaria estable durante gran parte del año, aunque con la flexibilidad de implementar ajustes a la baja si la expansión económica de la eurozona no cumple con las expectativas.
Perspectivas en renta variable y renta fija
El mercado de renta variable estadounidense se perfila nuevamente como líder, con retornos estimados cercanos al 10%, impulsados por un crecimiento de beneficios cercanos al 13%, con el sector tecnológico como pilar. No obstante, las elevadas valoraciones actuales sugieren que cualquier desviación en los resultados podría desencadenar volatilidad. Europa, tras años de estancamiento, prevé una recuperación de beneficios que podría equiparar los rendimientos de Wall Street. Para la renta fija, se anticipa un ejercicio de rentabilidades más moderadas, reflejando tipos fluctuantes y un menor apetito por el riesgo.


