Lula da Silva cierra campaña en Brasil con fuertes críticas hacia su oponente ante la segunda vuelta
El presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, concluyó este sábado su actividad proselitista de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con duros cuestionamientos hacia su adversario, el senador Flávio Bolsonaro. Durante un encuentro con la prensa previo a su acto final en la avenida Paulista de São Paulo, el dirigente izquierdista puso en duda la idoneidad ética y política de su competidor para asumir la jefatura del Estado.
En sus declaraciones, Lula da Silva calificó al senador derechista de «no cualificado» y cuestionó sus condiciones morales para ejercer la presidencia. El mandatario aseguró que, tras una extensa trayectoria en la vida pública, no esperaba enfrentar una contienda electoral contra un perfil de estas características, aludiendo a presuntos vínculos de su rival con grupos paramilitares en Río de Janeiro.
La jornada de cierre se produce en un contexto de extrema paridad, donde los sondeos de opinión prevén un empate técnico entre ambos candidatos para los comicios de este domingo. Lula da Silva, quien busca consolidar su posición tras quedar dos puntos por debajo de Bolsonaro en la primera vuelta, ha intensificado en las últimas semanas una estrategia de desgaste orientada a señalar las vulnerabilidades de su contendiente.
Entre los señalamientos realizados por el presidente, destacó la mención a un proceso judicial en el que Flávio Bolsonaro habría defendido a un efectivo de la policía militar involucrado en la muerte de una menor de cinco años durante una operación en Río de Janeiro. Según el candidato oficialista, la sociedad brasileña no aceptará a un representante que carezca de sensibilidad ante tales hechos o que no demuestre compromiso con la veracidad en el debate público.
A pesar de la incertidumbre que reflejan las encuestas, Lula da Silva manifestó estar convencido de obtener la victoria en las urnas. El cierre de la campaña incluyó una marcha multitudinaria en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, antes de trasladarse al centro geográfico de São Paulo para el acto de clausura definitiva de sus actividades de propaganda.
El proceso electoral brasileño llega así a su etapa final tras semanas de alta polarización, con ambos bloques centrando sus esfuerzos en captar el voto de los indecisos en los principales núcleos urbanos del país.


