Machado defiende su retorno a Venezuela como factor de estabilidad para la transición
La líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, ratificó este miércoles su intención de regresar a Venezuela con el objetivo de actuar como una fuerza «estabilizadora» y «pacificadora». Durante su intervención por videoconferencia en el Libertas Forum, organizado por el Partido Popular Europeo en Madrid, Machado insistió en que la consolidación de una transición democrática es el único camino para garantizar la estabilidad institucional en el país tras el cese del Gobierno de Nicolás Maduro.
La dirigente subrayó que su propósito es canalizar el descontento social por una vía cívica y ordenada. En este sentido, solicitó el acompañamiento de la comunidad internacional para facilitar un proceso de reencuentro nacional. Según expuso, su agenda prioriza el retorno de los ciudadanos que se encuentran en el exterior y la reintegración de Venezuela en las dinámicas democráticas de Occidente, apelando a la soberanía popular como eje de la reconstrucción del Estado.
El anuncio de Machado se produce en un contexto político complejo, marcado por la gestión de las autoridades interinas encabezadas por Delcy Rodríguez. Dicha administración cuenta con el respaldo de Estados Unidos, potencia que mantiene una presencia activa en el país tras la captura de Maduro en enero durante una operación militar en Caracas. Machado cuestionó la posibilidad de reconstruir la nación bajo el mando de sectores vinculados a la crisis previa, señalando que la sociedad venezolana ha roto vínculos con quienes considera responsables del deterioro institucional.
Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos ha manifestado recientemente su preocupación ante el posible retorno de la líder opositora. Desde Washington se ha advertido que su presencia podría resultar «contraproducente» en el marco de la actual crisis humanitaria, agravada por el doble terremoto que afectó al norte de Venezuela a finales de junio y que ha dejado un saldo de casi 4.500 fallecidos. Existe un desacuerdo público entre Machado y las autoridades estadounidenses respecto a los plazos y mecanismos para ejecutar la transición política.
Ante estas advertencias, Machado rechazó que su regreso suponga un riesgo de conflicto civil, calificando dicha tesis de «falsa». La dirigente sostuvo que Venezuela es actualmente una nación cohesionada bajo valores de justicia y libertad, sin divisiones religiosas o raciales significativas. A su juicio, la respuesta ciudadana ante los recientes desastres naturales ha demostrado un nivel de solidaridad que debe servir como base para fortalecer las redes de confianza y avanzar en la reinstitucionalización del país.
Finalmente, la premio Nobel de la Paz reiteró que la situación de emergencia evidenciada por los sismos ha puesto de manifiesto las carencias del sistema anterior, caracterizado, según sus palabras, por la corrupción y la indolencia. Machado concluyó su intervención reafirmando que la ruta hacia la libertad es irreversible y que el país está decidido a avanzar hacia un modelo basado en la dignidad humana y el Estado de derecho.


