Péter Magyar anuncia la suspensión de los informativos públicos en Hungría tras su victoria electoral
El líder del partido Tisza y futuro primer ministro de Hungría, Péter Magyar, ha confirmado que una de las primeras disposiciones de su próximo Ejecutivo será la suspensión inmediata de los servicios de noticias de los medios de comunicación públicos. Esta medida busca desmantelar la estructura informativa actual, la cual Magyar califica como un aparato de propaganda al servicio del Gobierno saliente de Viktor Orbán.
Durante una comparecencia en la emisora pública Kossuth, el dirigente conservador argumentó que el control ejercido por el partido Fidesz durante los últimos 16 años ha desvirtuado la función social de los medios de titularidad estatal. Magyar denunció la falta de pluralidad en el sistema vigente, señalando que, a pesar de liderar la oposición, no recibió invitaciones por parte de la televisión pública en más de año y medio, incluyendo el periodo crítico de la reciente campaña electoral.
La victoria del partido Tisza en los comicios legislativos del pasado domingo, donde obtuvo el 52% de los sufragios frente al 40% conseguido por el Fidesz, otorga a la formación de Magyar una mayoría de dos tercios en la Asamblea Nacional. Este dominio parlamentario, derivado del sistema electoral húngaro, facilitará al nuevo Gobierno la ejecución de reformas estructurales de calado, entre las que destaca la redacción de una nueva ley de prensa destinada a garantizar que los medios públicos operen bajo criterios de servicio a la ciudadanía.
El futuro mandatario ha expresado una postura crítica frente a la gestión informativa de la última década, comparando los métodos empleados por la administración saliente con sistemas de propaganda de regímenes autoritarios. El plan de reforma contempla la revisión del marco normativo que, bajo la gestión de Orbán desde 2010, centralizó el control mediático a través de un consejo de medios integrado por figuras leales al Ejecutivo de turno.
La tensión institucional se hizo evidente durante la propia entrevista radiofónica de este martes, en la que el periodista interrumpió al futuro primer ministro de forma reiterada. Este comportamiento ha sido destacado por analistas locales debido al contraste con las intervenciones semanales que Viktor Orbán mantuvo durante años en el mismo espacio, caracterizadas por la ausencia de interpelaciones críticas o interrupciones por parte de los conductores del programa.
Con la implementación de estas medidas, el Gobierno entrante de Péter Magyar pretende revertir la arquitectura institucional creada por el Fidesz, la cual incluía leyes que, según sus detractores, limitaban la independencia de prensa. Además de la reforma mediática, el nuevo Ejecutivo contempla otras medidas de calado internacional, como la posible reincorporación de Hungría a la Corte Penal Internacional.


