Más de dos mil personas se manifiestan en Ceuta contra la gestión estatal de la crisis migratoria
Más de dos mil ciudadanos se concentraron este miércoles en las calles de Ceuta para protestar contra la gestión del Gobierno de España ante la crisis migratoria que afecta a la ciudad autónoma. La movilización, que recorrió varios puntos estratégicos hasta confluir ante la Delegación del Gobierno, denunció lo que los convocantes califican como una situación de «inacción» institucional tras el incremento de las llegadas de personas migrantes registrado desde finales del mes de julio.
La marcha se inició a las 18:00 horas en la barriada de O’Donnell, concretamente frente al Hospital Militar. Este emplazamiento es uno de los puntos señalados en el dispositivo de acogida diseñado por el Ejecutivo central, lo que motivó el rechazo explícito de los asistentes. Durante el recorrido hacia las Puertas del Campo y la posterior llegada a la sede de la Delegación, los manifestantes portaron banderas de Ceuta y de España, coreando consignas en defensa de la integridad de la ciudad y solicitando la dimisión del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La protesta se desarrolló de forma paralela a una reunión de seguridad nacional celebrada en el interior de la Delegación del Gobierno. El encuentro estuvo presidido por el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres —quien coordina el mando único para la gestión migratoria—, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. En la mesa de trabajo participaron también representantes del Gobierno de la Ciudad Autónoma, encabezados por su presidente, Juan Vivas, con el objetivo de coordinar las medidas de respuesta ante la presión migratoria.
Debido a la afluencia de manifestantes y el clima de tensión frente al edificio oficial, la Policía Nacional desplegó un dispositivo de seguridad especial para custodiar los accesos y garantizar el desarrollo de la reunión ministerial. Los ciudadanos congregados en el exterior reiteraron su rechazo a que instalaciones públicas, como polideportivos o antiguos cuarteles, sean habilitados de forma permanente para la acogida, exigiendo en su lugar el traslado de los migrantes a la península para aliviar la carga de los servicios locales.
Esta movilización supone una continuación de las protestas iniciadas el pasado martes, cuando centenares de personas ya recorrieron diversas barriadas ceutíes. Pese a que el Gobierno central ha precisado recientemente que el uso de infraestructuras excepcionales contempladas en el Real Decreto solo se activará en casos de extrema necesidad y bajo consenso, el malestar social persiste entre un sector de la población que demanda soluciones estructurales y definitivas a la situación fronteriza.
Para el próximo domingo está prevista una nueva concentración convocada por diversas comunidades religiosas bajo el lema «Ceuta no se rinde», lo que anticipa una semana de intensa actividad reivindicativa en la ciudad autónoma mientras se aguardan las conclusiones de las mesas técnicas entre el Estado y la administración local.


