EE. UU. rechaza el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz y endurece su postura diplomática
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó este lunes que la administración del presidente Donald Trump no permitirá que las autoridades de Irán condicionen el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz. Según el jefe de la diplomacia estadounidense, la postura de Teherán en el marco de las recientes negociaciones internacionales busca establecer un sistema de permisos y cobros por el uso de esta vía estratégica, lo cual Washington considera inaceptable para el comercio mundial.
En una entrevista concedida a la cadena Fox News, Rubio subrayó que la propuesta iraní de «abrir el estrecho» bajo supervisión y pagos obligatorios no constituye una apertura real. «No pueden normalizar ni podemos tolerar que intenten normalizar un sistema en el que los iraníes decidan quién puede usar una vía marítima internacional y cuánto hay que pagar por su uso», afirmó el secretario, quien advirtió que no se aceptará la imposición de una coordinación soberana iraní sobre un paso de navegación global.
El secretario de Estado también analizó la situación política interna de Irán, señalando que la dirección del país recae en sectores que calificó de «extremistas». Rubio destacó que la falta de visibilidad pública del líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, genera tensiones adicionales dentro del sistema iraní. Para el funcionario, la credibilidad del liderazgo actual no ha sido puesta a prueba, lo que incrementa la incertidumbre en los procesos de diálogo diplomático.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt informó que el presidente Donald Trump sostuvo una reunión de alto nivel con su equipo de seguridad nacional para abordar la situación. Al ser consultada sobre la posibilidad de retrasar las negociaciones nucleares, Leavitt indicó que, aunque el tema se ha discutido, las «líneas rojas» del mandatario estadounidense son claras y no hay indicios de que la administración esté considerando postergar los plazos establecidos con respecto al programa atómico iraní.
Este intercambio de posturas ocurre tras un nuevo movimiento en la mediación internacional liderada por Pakistán. El pasado sábado, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, entregó al jefe del Ejército pakistaní, el general Asim Munir, un documento con las respuestas de Teherán a las propuestas de Estados Unidos. Estos contactos buscan consolidar el alto el fuego que entró en vigor entre el 7 y el 8 de abril, y que la administración Trump ha decidido prorrogar sin una fecha de finalización definida.
El estrecho de Ormuz continúa siendo el punto de mayor fricción en la región, dado que por sus aguas circula gran parte del suministro energético global. La firmeza expresada por Rubio refuerza la política de la actual administración de priorizar la libre navegación y el cumplimiento de las normativas internacionales frente a las pretensiones de control territorial por parte de la República Islámica.


