Las inversiones empresariales de Marcos Llorente registran pérdidas millonarias y procesos concursales
El futbolista del Atlético de Madrid, Marcos Llorente, afronta un complejo escenario en su faceta como emprendedor tras el cierre de varios proyectos y la acumulación de resultados negativos en sus sociedades principales. A pesar de su perfil público vinculado a la salud y el bienestar, sus apuestas en el sector de la restauración y la tecnología terapéutica han derivado en concursos de acreedores y pérdidas patrimoniales que superan los cuatro millones de euros en pasivos exigibles.
El revés más significativo para el deportista ha sido el cese definitivo de Rhudo, un ambicioso proyecto de alta cocina ubicado en la calle Velázquez de Madrid. El establecimiento, que contaba con socios de alto perfil como el futbolista Antoine Griezmann y los actores Miguel Ángel Silvestre y Álex González, entró en fase de liquidación tras no poder sostener sus elevados costes operativos. El Juzgado de lo Mercantil número 18 de Madrid tramitó el concurso de acreedores de la sociedad gestora en enero de 2026, reconociendo un pasivo de 3,7 millones de euros.
Inaugurado en enero de 2024 bajo la dirección gastronómica de Paco Roncero, Rhudo no logró alcanzar la rentabilidad pese a una facturación inicial de 6,1 millones de euros. Tras la salida del chef y varios intentos de reestructuración del modelo de negocio —incluyendo su transformación en club nocturno—, la insolvencia de la sociedad puso fin a una inversión que pretendía ser referente en la milla de oro madrileña.
En paralelo, la cadena de restauración saludable Naked & Sated, de la cual Llorente es uno de los principales accionistas, mantiene su actividad operativa pero bajo una estructura financiera deficitaria. Según las últimas cuentas publicadas, la sociedad acumula pérdidas superiores a los 800.000 euros de ejercicios anteriores. En 2024, la facturación descendió a 2,58 millones de euros, registrando un resultado negativo de 270.694 euros en dicho ejercicio.
Para compensar este desequilibrio y sostener la expansión del modelo de franquicias, el futbolista y sus socios —entre los que se encuentran su hermano Alejandro Llorente y el chef Roberto Bosquet— han realizado inyecciones de capital recientes. Entre octubre de 2025 y fechas posteriores, la empresa recibió aportaciones por valor de 1,35 millones de euros, elevando el capital social a 1,79 millones para garantizar la continuidad de sus seis establecimientos repartidos por la geografía nacional.
A esta situación se suma la desvinculación total de Llorente de la marca Aureo Lifestyle, anunciada el pasado 1 de mayo. El jugador, que fue el principal promotor de dispositivos de fotobiomodulación y gafas de fototerapia, decidió finalizar su etapa como socio tras meses de intensa promoción comercial. Aunque la marca alcanzó hitos de ventas virales en 2025, el proyecto estuvo marcado por la controversia científica y críticas internacionales sobre la seguridad de los consejos de salud emitidos por el futbolista.
A pesar del balance negativo de sus aventuras empresariales, la solvencia personal del centrocampista no se encuentra comprometida de forma crítica. Su ficha profesional en el Atlético de Madrid, estimada en 8,3 millones de euros brutos anuales, ha permitido al jugador absorber los impactos financieros de sus inversiones fallidas sin que ello suponga, por el momento, un riesgo para su patrimonio personal consolidado.


