Mario Vaquerizo y Alaska consolidan su patrimonio inmobiliario en el centro de Madrid como estrategia de inversión
El artista y comunicador Mario Vaquerizo, junto a su esposa Olvido Gara (Alaska), ha desarrollado durante las últimas dos décadas una estructura patrimonial basada en la adquisición recurrente de activos inmobiliarios en zonas estratégicas de la capital, con especial énfasis en la Gran Vía. Esta gestión de activos, caracterizada por un enfoque financiero conservador y el ahorro previsor, tiene como objetivo principal constituir un fondo de pensiones personal y una red de seguridad frente a la volatilidad inherente al sector del espectáculo y la televisión.
La estrategia de la pareja se fundamenta en lo que expertos denominan «Ladrillo Prime», consistente en la inversión en inmuebles ubicados en cascos históricos y áreas de alta demanda que mantienen su valor de mercado de forma sostenida. Vaquerizo, licenciado en Periodismo y gestor de su propia agencia de comunicación, ha manifestado públicamente su preferencia por los activos tangibles e inmunes a las fluctuaciones de las modas, priorizando la reinversión de los ingresos generados en la música, la publicidad y el ámbito audiovisual en propiedades físicas.
El eje Gran Vía: Residencia y centro de operaciones
El núcleo de su patrimonio se localiza en un emblemático edificio de la Gran Vía madrileña, donde el matrimonio ha ido adquiriendo diversas propiedades de forma paulatina. La denominada «Casa Rosa» funciona como su residencia habitual, mientras que la «Casa Azul», situada en la misma planta, ha sido destinada a fines profesionales y sociales. Esta última propiedad alberga la sede de su agencia de comunicación, una biblioteca y un vestidor técnico para material escénico, permitiendo una separación operativa entre la vida privada y la actividad empresarial.
Además de estas viviendas principales, la pareja ha ampliado su cartera con activos adicionales en el mismo bloque residencial. Estas adquisiciones cumplen funciones logísticas, como el alojamiento de familiares y el almacenamiento de archivos artísticos. Asimismo, la rentabilidad de estas inversiones se ha visto reforzada por el uso de los espacios como platós para rodajes publicitarios y producciones de televisión, optimizando así el retorno de la inversión inicial.
Filosofía financiera y diversificación territorial
Desde el punto de vista contable, la gestión de Mario Vaquerizo destaca por evitar el sobreendeudamiento bancario. La política financiera del matrimonio se ha centrado en la liquidación acelerada de hipotecas o en la adquisición directa mediante tesorería propia cuando los excedentes de capital lo permiten. Este enfoque busca minimizar la exposición a productos financieros complejos o de riesgo, optando por una capitalización basada en la propiedad privada en zonas de Madrid como Malasaña y el distrito Universidad.
Finalmente, el plan de diversificación patrimonial de la pareja no se limita al entorno urbano. En los últimos años, han extendido sus activos hacia el mercado rural con la adquisición de una propiedad de descanso en la Sierra de Madrid. Esta residencia de estilo victoriano completa una estructura de activos diversificada que garantiza la solvencia del matrimonio a largo plazo, consolidando una faceta empresarial que contrasta con la imagen pública que proyectan en sus intervenciones mediáticas.


