El Ministerio del Interior designa a un exescolta del ministro para la jefatura de seguridad en el consulado de Tánger
El Ministerio del Interior ha formalizado el nombramiento de un agente perteneciente al equipo de seguridad personal del ministro Fernando Grande-Marlaska como nuevo jefe del equipo de seguridad de la Policía Nacional en el consulado español de Tánger, en Marruecos. La designación, según confirman fuentes conocedoras del proceso, se hizo efectiva a principios de julio, situando al funcionario al frente de una de las delegaciones diplomáticas estratégicas para la relación bilateral entre ambos países.
El cargo asignado en la legación de Tánger está clasificado como un puesto de libre designación, un procedimiento administrativo que permite a la Dirección General de la Policía y al Ministerio del Interior seleccionar de forma discrecional a los perfiles que consideran idóneos para la tarea. La retribución para este destino internacional se sitúa por encima de los 12.000 euros brutos mensuales, cifra que integra el salario base y los diversos complementos de destino y residencia correspondientes al servicio en el extranjero.
La práctica de asignar puestos en embajadas y consulados a personal de confianza o antiguos escoltas ha sido una constante en diferentes etapas de la administración central. En el caso del Ministerio del Interior, este movimiento se suma a otros nombramientos previos de agentes de la seguridad ministerial en diversas legaciones diplomáticas. Antecedentes similares se han registrado en otros departamentos, como ocurrió con el equipo de seguridad del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, cuyos colaboradores obtuvieron plazas en delegaciones de Rusia y Cuba bajo procedimientos análogos.
Desde el ámbito sindical, organizaciones como Jupol han expresado sus críticas ante lo que consideran una falta de transparencia en la adjudicación de estas plazas internacionales. El sindicato mayoritario de la Policía Nacional ha judicializado en diversas ocasiones estos procesos, denunciando que las vacantes en embajadas, que son las más demandadas por la plantilla debido a sus condiciones económicas, se cubren sin los criterios de publicidad y concurrencia competitiva que, a su juicio, deberían regir en la función pública.
El refuerzo de la seguridad en el consulado de Tánger coincide temporalmente con periodos de alta presión migratoria en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. La gestión de las fronteras y la coordinación con las autoridades marroquíes son las funciones principales de los efectivos policiales destinados en estas legaciones, que actúan como enlace directo en materia de seguridad y control fronterizo en una zona de especial sensibilidad para la política exterior española.


