Marruecos y España registran la repatriación de 327 menores no acompañados desde Ceuta
Desde el pasado 2 de agosto hasta este lunes, un total de 327 menores marroquíes no acompañados han sido repatriados a su país de origen desde la ciudad autónoma de Ceuta. El proceso, que se ha intensificado tras los recientes episodios de presión migratoria en la frontera norteafricana, ha sido confirmado por fuentes próximas al operativo de retorno, que destacan el cumplimiento de las garantías legales internacionales.
Las repatriaciones se han efectuado de manera diaria a través de la frontera terrestre que conecta Ceuta con la localidad marroquí de Fnideq (Castillejos). Según detallan fuentes institucionales, el procedimiento se fundamenta en la protección del interés superior del menor y la necesidad de facilitar la reagrupación con sus progenitores. Este operativo mantiene un ritmo constante de traslados coordinados entre ambas administraciones.
La gestión de estos retornos se produce en un contexto de revisión de las políticas migratorias bilaterales. El pasado 9 de octubre, con motivo de la apertura del Parlamento marroquí, el rey Mohamed VI destacó los avances en la cooperación con España, aunque señaló que el marco actual de gestión requiere una actualización profunda. El monarca calificó el modelo vigente como obsoleto frente a los desafíos que presentan las rutas migratorias contemporáneas.
Durante su intervención, el soberano marroquí expresó su preocupación por los obstáculos legales y judiciales que, a su juicio, ralentizan la repatriación de menores y de personas que solicitan el estatuto de refugiado de forma irregular. Según el monarca, estas dificultades normativas terminan por favorecer las actividades de las redes de criminalidad organizada dedicadas al tráfico de seres humanos.
Ante esta situación, Marruecos ha anunciado la próxima presentación de una nueva estrategia de cooperación migratoria. Este plan buscará adecuar las disposiciones legales a la realidad sobre el terreno, con el objetivo de evitar que los vacíos procedimentales sean aprovechados por mafias transnacionales, garantizando al mismo tiempo una gestión más ágil y segura de las fronteras compartidas con el territorio español.
La situación en la zona fronteriza de Ceuta continúa siendo objeto de seguimiento por parte de los organismos de seguridad y de defensa de los derechos humanos, mientras se consolidan los protocolos de retorno bajo el nuevo marco de entendimiento diplomático entre Madrid y Rabat.


