El Gobierno de Melilla rechaza las reivindicaciones de soberanía de Marruecos y defiende su españolidad histórica
El Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Melilla ha manifestado este miércoles su rechazo frontal a las recientes reivindicaciones soberanistas de Marruecos sobre las ciudades españolas del norte de África. El vicepresidente primero, Miguel Marín, ha subrayado que la soberanía de Melilla es innegociable desde cualquier perspectiva histórica, jurídica o política, apelando a una presencia española ininterrumpida que se remonta a finales del siglo XV.
En respuesta a las declaraciones del ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, Marín ha asegurado que no existe margen para el diálogo sobre el estatus de la ciudad. El vicepresidente melillense ha recordado que el origen español de Melilla data de 1497, señalando que en aquel periodo el actual Reino de Marruecos no se había constituido como entidad política, lo que, a su juicio, invalida cualquier pretensión territorial del país vecino.
«Melilla es España y va a seguir siendo España durante cientos de años», ha afirmado el representante autonómico, quien ha calificado de «desconocimiento total» cualquier duda sobre la pertenencia de la ciudad al Estado español. Marín ha insistido en que la trayectoria de casi 530 años de historia común respalda la posición institucional frente a las presiones diplomáticas exteriores.
Más allá del debate territorial, el Gobierno de Melilla ha trasladado el foco de la negociación hacia la gestión migratoria. El vicepresidente ha instado a coordinar con Rabat el traslado inmediato de los ciudadanos extranjeros que han accedido a la ciudad de manera irregular, reclamando que estos retornos se ejecuten con la máxima celeridad posible y se adopten medidas para evitar que estas situaciones se repitan en el futuro.
Finalmente, Marín ha expresado sus reservas ante las garantías ofrecidas por el Gobierno de España en materia de política exterior. A pesar de las recientes declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el vicepresidente melillense ha manifestado sus dudas sobre el cumplimiento efectivo de los compromisos adquiridos por el Ejecutivo central, calificando de «palabras huecas» las promesas realizadas hasta la fecha en relación con la seguridad y la integridad de las fronteras de Melilla.


