Un estudio científico vincula la preferencia entre Messi y Ronaldo con la ideología política de los aficionados
Una investigación internacional en la que participa la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) ha revelado que la rivalidad deportiva entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo trasciende el ámbito futbolístico para situarse en el terreno de los valores sociopolíticos. Según el informe, publicado en el repositorio científico SSRN, los aficionados con perfiles progresistas muestran una preferencia predominante por Messi, mientras que los sectores conservadores tienden a inclinarse por Ronaldo.
El estudio, elaborado conjuntamente por investigadores de la UC3M, la Universidad Nacional de Singapur (NUS) y la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU), destaca que la ideología política resultó ser el predictor individual más sólido para determinar la afinidad por uno u otro jugador. Este factor mantuvo su relevancia estadística incluso tras controlar variables demográficas, rasgos de personalidad, niveles de cognición y hábitos de consumo de medios de comunicación.
Teresa Gil López, profesora del Departamento de Ciencias Sociales de la UC3M e investigadora del Instituto Juan Linz, subrayó un hallazgo relevante respecto a la segmentación generacional. «El efecto de la ideología es más marcado entre los encuestados más jóvenes y se atenúa hasta perder significación estadística en los grupos de mayor edad», explicó la docente, sugiriendo que la identidad política influye con mayor fuerza en la cultura popular de las nuevas generaciones.
Por su parte, el autor principal de la investigación, Saifuddin Ahmed, de la NTU de Singapur, señaló que estos resultados no deben leerse de manera determinista sobre los gustos individuales, sino como un reflejo de corrientes sociales profundas. Según Ahmed, la línea entre la identidad política y la vida cultural es cada vez más delgada, lo que convierte a la rivalidad entre ambos futbolistas en un relato que comunica valores subyacentes compartidos a escala social.
Para la obtención de estos datos, el equipo científico llevó a cabo una encuesta online transnacional entre los meses de abril y mayo de 2026. El estudio contó con una muestra de 10.661 participantes procedentes de 26 países en seis continentes, seleccionados bajo criterios de diversidad en cultura futbolística, desarrollo económico y sistemas políticos. Las muestras fueron equilibradas por edad y género para representar fielmente a la población adulta de cada nación.
El procedimiento metodológico consistió en que cada participante puntuara a ambos jugadores en una escala de favorabilidad del 1 al 7. El análisis se centró en la diferencia intrapersonal entre las calificaciones, cruzando estos datos con escalas validadas de ideología política. Los autores concluyen que, aunque la preferencia por un deportista se viva como algo personal basado en recuerdos y estilos de juego, existe una capa subyacente conectada con las disposiciones que organizan la vida política de los ciudadanos.


