La selección mexicana de fútbol aseguró este martes su clasificación a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 tras imponerse por 2-0 a su similar de Ecuador. En un encuentro disputado en el Estadio Azteca, el conjunto dirigido por Javier Aguirre logró superar la ronda de dieciseisavos de final, marcando un hito institucional al avanzar por segunda vez en su historia en una fase de eliminación directa en un certamen mundialista.
El dominio del equipo anfitrión se consolidó durante la primera mitad del encuentro. Al minuto 22, Julián Quiñones abrió el marcador con un remate de pierna derecha que se incrustó en el ángulo superior de la portería defendida por Hernán Galíndez. Nueve minutos después, al 31′, el delantero Raúl Jiménez amplió la ventaja definitiva tras recuperar un balón en la salida ecuatoriana y definir con precisión desde el interior del área, sellando el resultado antes del descanso.
Este resultado representa un logro significativo para el balompié mexicano, que no conseguía superar una eliminatoria mundialista desde la edición de 1986. Al igual que en aquella ocasión, cuando el representativo nacional venció a Bulgaria, el equipo aprovechó su condición de local y el mismo escenario deportivo para colocarse entre los mejores dieciséis equipos del torneo internacional organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá.
En el aspecto defensivo, México destacó por su solidez operativa. El guardameta Raúl Rangel mantuvo su portería imbatible, consolidándose como uno de los dos únicos porteros en la competición que aún no han recibido anotaciones en lo que va del torneo, compartiendo dicha estadística con el español Unai Simón. A pesar de los ajustes tácticos realizados por el técnico de Ecuador, Sebastián Beccacece, en el segundo tiempo, la estructura defensiva mexicana neutralizó las llegadas de peligro, incluyendo un aviso importante de Kevin Rodríguez en el tramo final del partido.
El compromiso, que inició con una hora de retraso debido a inclemencias meteorológicas en la Ciudad de México, mostró un planteamiento ofensivo dinámico por parte de la escuadra local durante los primeros 45 minutos. Jugadores como Gilberto Mora y Roberto Alvarado fueron fundamentales en la circulación del balón, mientras que en el complemento, el cuerpo técnico nacional optó por una postura más compacta para asegurar el marcador y gestionar el ritmo de juego ante la presión ecuatoriana.
Con esta victoria, la selección mexicana se prepara para afrontar la fase de octavos de final, a la espera de la definición de los cruces reglamentarios. El triunfo ratifica la progresión del proyecto deportivo en este ciclo mundialista y devuelve al equipo a los planos competitivos estelares ante una audiencia que completó el aforo del recinto capitalino para presenciar el avance histórico de la escuadra tricolor.


