Agentes de policía testifican en el juicio contra un militar por el presunto asesinato de su esposa en Puente de Vallecas
La Audiencia Provincial de Madrid ha retomado este lunes la vista oral contra un capitán del Ejército de Tierra acusado del asesinato de su esposa, ocurrido en noviembre de 2023 en el distrito de Puente de Vallecas. Durante la sesión, los agentes de la Policía Nacional que intervinieron en el domicilio han prestado declaración, señalando que la hija menor de la pareja presenció los hechos y que el procesado mantuvo una actitud de extrema frialdad tras el suceso.
Según el testimonio de los efectivos policiales, al llegar a la vivienda encontraron a los dos hijos menores de la pareja en un estado de fuerte impacto emocional. Una de las agentes ha relatado ante el tribunal que la hija mayor describió pormenorizadamente cómo su padre habría agredido a su madre, indicando que la había sujetado por el cuello y golpeado contra una pared. Los menores fueron inmediatamente apartados de la escena para ser atendidos por unidades especializadas mientras se intentaba socorrer a la víctima.
En relación con la detención del acusado, los funcionarios han destacado ante el jurado popular la conducta «neutra e inexpresiva» del procesado. Según los agentes intervinientes, el hombre no opuso resistencia y obedeció las órdenes de los funcionarios de forma inmediata. No obstante, subrayaron que su tranquilidad resultaba inusual dada la gravedad de la situación que se desarrollaba en la vivienda, donde los servicios médicos trataban de reanimar a la mujer sin éxito.
Los testimonios también han aportado detalles sobre el estado en que se halló a la víctima. Los agentes describieron la presencia de marcas dactilares visibles en el cuello de la mujer, compatibles con una presión manual intensa. A pesar de las maniobras de reanimación cardiopulmonar iniciadas por los primeros agentes en llegar y continuadas por los sanitarios del Samur-Protección Civil, la mujer, que ejercía como enfermera, no recuperó las constantes vitales.
Por otro lado, las declaraciones policiales han contradicho la tesis de la defensa, que sostiene que pudo existir una demora en la asistencia médica. Los agentes han afirmado que el aviso fue atendido con celeridad, ya que una patrulla se encontraba a escasas calles del domicilio en el momento del reporte. Asimismo, los testigos han refutado la hipótesis de que el acusado presentara una alteración psicológica evidente en el momento de los hechos que pudiera haber mermado sus facultades.
El Ministerio Fiscal solicita para el procesado una pena de 21 años de prisión por un delito de asesinato y lesiones psíquicas agravadas hacia sus hijos menores de edad. El juicio continuará en las próximas jornadas con la comparecencia de peritos y especialistas forenses para determinar con precisión las causas del fallecimiento y el estado psicológico del acusado.


