El rey Mohamed VI aboga por un nuevo modelo de cooperación y rechaza presiones externas en la apertura del Parlamento
El rey de Marruecos, Mohamed VI, inauguró este viernes la nueva legislatura del Parlamento marroquí con un discurso marcado por la reivindicación de la soberanía nacional y la necesidad de actualizar los marcos de colaboración con sus socios internacionales, especialmente con España. El monarca calificó de «irresponsables» las declaraciones de determinados sectores políticos y mediáticos españoles, advirtiendo que los vínculos de asociación deben fundamentarse en el respeto mutuo y la voluntad propia.
Durante su intervención ante las dos cámaras parlamentarias, el soberano subrayó que la asociación estratégica de Marruecos es una «opción soberana y un compromiso voluntario». En este sentido, fue tajante al afirmar que las relaciones exteriores del país no se verán condicionadas por factores externos, señalando que estas «nunca serán objeto de cualquier presión, amenaza ni chantaje», en clara alusión a las recientes tensiones diplomáticas registradas en la región.
Uno de los puntos centrales del discurso fue la gestión de los flujos migratorios. Mohamed VI admitió que el actual modelo de cooperación en esta materia se encuentra «superado» por la realidad geopolítica actual. Ante esta situación, anunció que el Reino de Marruecos propondrá a sus socios una nueva estrategia integral. Este plan busca trascender el enfoque actual para impulsar el desarrollo común y la estabilidad regional como pilares básicos de la seguridad fronteriza.
El acto institucional también destacó por el estado físico del monarca, quien acudió a la sede legislativa con el apoyo de una muleta y con signos visibles de deterioro en su salud. A pesar de estas circunstancias, Mohamed VI cumplió con el protocolo constitucional para dar inicio a los trabajos del nuevo Gobierno, enfatizando la importancia de la estabilidad institucional en un periodo de desafíos económicos y sociales para el país africano.
Este posicionamiento de Rabat coincide con un escenario de redefinición de apoyos internacionales en el Magreb. Recientemente, otros líderes europeos han instado a reforzar la cooperación con la Unión Europea frente a episodios de inestabilidad en las fronteras de Ceuta y Melilla. Con el anuncio de una nueva estrategia de desarrollo común, Marruecos busca posicionarse como un actor propositivo en la agenda de seguridad del Mediterráneo, condicionando la colaboración a un reconocimiento pleno de sus intereses nacionales.


