El matador de toros José Antonio Morante de la Puebla ha protagonizado un exitoso regreso a los ruedos en la plaza de toros de Jerez de la Frontera, donde ha obtenido un balance de dos orejas tras una destacada actuación. Este triunfo se produce apenas unas semanas después de la grave cornada sufrida por el diestro en la Real Maestranza de Sevilla, confirmándose además que el torero ha lidiado con una fractura de cóccix durante su comparecencia en el ciclo jerezano.
La faena premiada tuvo lugar ante el cuarto ejemplar de la tarde, de nombre «Cambembo», un toro de 520 kilos perteneciente a la ganadería de Álvaro Núñez. A pesar de la condición inicial del astado, que mostró una movilidad desordenada y falta de fijeza en los primeros tercios, el matador logró asentar su embestida a través de una lidia técnica que culminó en series de alto contenido artístico. Tras una estocada efectiva en el segundo intento, el público solicitó de forma mayoritaria los máximos trofeos.
La reaparición del diestro ha estado marcada por la complejidad de su cuadro clínico. Según declaraciones de su apoderado, Pedro Jorge Marques, Morante de la Puebla ha acelerado los plazos de recuperación de la cornada en el recto sufrida en Sevilla para cumplir con su compromiso en Jerez. Marques reveló a los medios de comunicación que el torero también padece una fractura ósea que dificulta su movilidad, lo que otorga un valor adicional a su desempeño en el ruedo frente a las exigencias físicas de la lidia.
Durante la ejecución de la faena, el diestro sevillano alternó series de naturales con pases de trinchera y adornos que lograron revertir las protestas iniciales del tendido hacia el comportamiento de la res. La capacidad del maestro para templar la violencia del animal fue determinante para estructurar una labor que fue de menos a más, logrando finalmente la unanimidad del respetable en una plaza donde el torero cuenta con un estrecho vínculo profesional y personal.
En el aspecto institucional, esta doble comparecencia en Jerez de la Frontera ha servido también como marco para el homenaje promovido por el propio Morante a la figura de Rafael de Paula. La jornada anterior, el ciclo taurino jerezano registró otro hito relevante con el triunfo de Andrés Roca Rey, quien cortó cuatro orejas, consolidando una feria de gran impacto para el sector taurino nacional tras los recientes percances de sus principales figuras.
Al término del festejo, Morante de la Puebla manifestó su satisfacción por el resultado obtenido, reconociendo que la desconfianza inicial sobre el juego del toro fue superada por la «ilusión» y la entrega en la cara del animal. Con este triunfo, el torero retoma su campaña en la temporada actual, reafirmando su vigencia en el escalafón tras superar un periodo de baja que, según los pronósticos médicos iniciales, se preveía de mayor duración.


