Fallece María Caamaño, referente en la lucha contra el cáncer infantil y Premio Castilla y León de los Valores Humanos
María Caamaño Núñez, la joven salmantina que se convirtió en un referente nacional en la visibilización del cáncer infantil, ha fallecido este jueves a los 13 años de edad. La menor, conocida públicamente como la «Princesa Futbolera Guerrera», no ha podido superar las complicaciones derivadas del sarcoma de Ewing, una enfermedad oncológica catalogada como rara que le fue diagnosticada cuando tenía siete años.
La noticia ha sido confirmada por su familia a través de sus canales oficiales en redes sociales, donde han destacado la fortaleza de la joven hasta el último momento. Según el comunicado, el estado de salud de María se agravó considerablemente en las últimas jornadas tras años de tratamiento, incluyendo procesos experimentales en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid.
Caamaño Núñez recibió el Premio Castilla y León de los Valores Humanos y Sociales 2024, un reconocimiento institucional a su labor al frente del proyecto solidario «La Sonrisa de María». A través de esta asociación, la joven y su familia impulsaron la recaudación de fondos destinados íntegramente a la investigación científica, denunciando la escasez de recursos públicos y privados para el estudio de tumores con baja incidencia pero alta mortalidad en población pediátrica.
En el ámbito social, su figura cobró especial relevancia por su vinculación con el deporte profesional. María Caamaño se convirtió en un símbolo de superación tras participar activamente en la celebración de la Selección Española de Fútbol en la Plaza de Cibeles tras la consecución de la última Eurocopa. Su presencia en eventos deportivos de alto nivel buscaba poner el foco en la necesidad de inversión en ciencia para ofrecer alternativas terapéuticas a menores con diagnósticos complejos.
Desde la esfera política, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha expresado públicamente sus condolencias a la familia. El mandatario ha definido a la joven como un ejemplo de «valentía y fuerza», subrayando el legado de concienciación que deja en la comunidad autónoma y en el resto del país. Instituciones y entidades civiles se han sumado a las muestras de respeto hacia una figura que transformó su proceso oncológico en una causa colectiva.
El fallecimiento de María Caamaño reabre el debate sobre la financiación de la investigación de enfermedades raras en España. Como manifestó su padre, Juan Caamaño, en intervenciones previas, el objetivo de la familia ha sido siempre evitar que otras familias se enfrenten a la falta de opciones terapéuticas ante la ausencia de estudios clínicos específicos para este tipo de sarcomas.


