La residencia de Tomares aparta de forma preventiva a dos trabajadores tras la muerte de un residente en un minibús
La dirección de la residencia de mayores de Tomares (Sevilla) ha procedido a apartar temporalmente de sus funciones al conductor y a la auxiliar sanitaria encargados del traslado en el que fue hallado sin vida un residente de 84 años. Según fuentes internas del centro, la medida posee un carácter preventivo y busca garantizar el desarrollo de la investigación interna abierta para esclarecer las circunstancias del fallecimiento, sin que ello suponga un juicio previo sobre la responsabilidad de los empleados.
El centro ha iniciado un proceso de revisión exhaustiva para reconstruir la secuencia de los hechos y verificar el cumplimiento de los protocolos de seguridad. Dicho procedimiento técnico, de obligado cumplimiento, incluye el control y recuento pormenorizado de los usuarios durante los traslados. Las conclusiones de esta auditoría interna serán entregadas a las autoridades judiciales para colaborar con el esclarecimiento del suceso, mientras la residencia mantiene su operatividad habitual bajo la supervisión del equipo técnico restante.
De forma paralela, la Policía Judicial de la Guardia Civil de Mairena del Aljarafe lidera la investigación oficial para determinar la existencia de una posible negligencia. Las primeras hipótesis, tras el aviso recibido por el servicio de emergencias 112, apuntan a una muerte compatible con un golpe de calor, dado que el varón pudo permanecer varias horas en el interior del vehículo adaptado. Los resultados de la autopsia, que se realizará en el Instituto de Medicina Legal, serán determinantes para confirmar la causa del deceso.
Contexto de mortalidad por altas temperaturas
El incidente se produce en un periodo estival marcado por registros térmicos históricos. Según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, hasta el 21 de agosto se han contabilizado 4.794 fallecimientos atribuibles al calor en España, una cifra que supera el récord anual de 2022. Este impacto afecta mayoritariamente al colectivo de personas de edad avanzada, concentrando el 80% de las defunciones en personas mayores de 75 años.
En el ámbito autonómico, Andalucía se sitúa como la segunda comunidad con mayor incidencia. El sistema MoMo ha registrado 430 defunciones por exceso de temperatura entre mayo y agosto, lo que representa un incremento del 172% respecto al mismo periodo del año anterior. La vulnerabilidad de los residentes en centros asistenciales ante estos fenómenos climáticos extremos ha reforzado la vigilancia sobre los protocolos de seguridad y atención en las instituciones de mayores de la región.


