Netanyahu ordena el inicio de negociaciones directas con Líbano para el desarme de Hezbolá
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha instruido a su gabinete para iniciar «lo antes posible» un proceso de negociaciones directas con el Gobierno de Líbano. El objetivo declarado de esta iniciativa diplomática es alcanzar el desarme de la organización chií Hezbolá y avanzar hacia el establecimiento de relaciones de paz entre ambos Estados, según informó la oficina del mandatario a través de un comunicado oficial.
La decisión del Ejecutivo israelí se produce tras una valoración positiva de los recientes llamamientos del primer ministro libanés para abordar la situación del grupo armado en su territorio. Desde Tel Aviv se sostiene que este paso representa una oportunidad para abrir un canal diplomático formal que permita estabilizar la frontera norte y normalizar los vínculos bilaterales tras décadas de hostilidades.
A pesar del anuncio de apertura al diálogo, la situación sobre el terreno mantiene una alta intensidad bélica. En paralelo a la orden de negociación, las Fuerzas de Defensa de Israel han intensificado su ofensiva en territorio libanés. Durante la última madrugada, los ataques han causado más de 200 víctimas mortales, lo que ha elevado la tensión en la región y ha generado un incremento de la presión internacional sobre el Gobierno israelí para el cese de las hostilidades.
Este movimiento diplomático se enmarca en un contexto de fragilidad regional, condicionado por el reciente acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. Horas antes de plantear la mesa de negociación, Netanyahu reafirmó ante su gabinete y en redes sociales la continuidad de las operaciones militares, asegurando que Israel actuará con «fuerza y determinación» contra Hezbolá hasta garantizar la seguridad de los ciudadanos en los asentamientos del norte del país.
La comunidad internacional ha reaccionado con cautela y críticas ante la simultaneidad de los bombardeos y la oferta de diálogo. La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, calificó las últimas operaciones militares como una «escalada muy grave» y una «amenaza inaceptable» para la estabilidad regional. Según la representante europea, la magnitud de los ataques recientes dificulta la consolidación de la tregua auspiciada por Washington y Teherán.
Por su parte, el Gobierno israelí insiste en que las futuras conversaciones con Beirut deben centrarse de manera estricta en el cumplimiento de las garantías de seguridad y la neutralización de la capacidad militar de Hezbolá en la zona fronteriza. La resolución de este conflicto se mantiene como el eje prioritario de la agenda de seguridad de Israel en medio de un escenario diplomático todavía incierto.


