Netanyahu respalda el endurecimiento de la presión económica de Estados Unidos contra Irán
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha manifestado su respaldo oficial a la estrategia de «guerra económica» impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra Irán. Durante un acto institucional celebrado en Jerusalén, el mandatario israelí valoró el incremento de las sanciones y el bloqueo financiero, al tiempo que cuestionó la viabilidad de alcanzar cualquier solución diplomática con las autoridades de Teherán, a quienes calificó de «salvajes».
Según la información facilitada por la oficina del primer ministro a través de canales oficiales, Netanyahu mantuvo recientemente una interlocución con Trump para abordar el escenario regional tras la ofensiva iniciada por ambos países el pasado 28 de febrero. En dicho encuentro se analizaron tres líneas estratégicas: la negociación de un acuerdo, la intervención militar directa o el endurecimiento del bloqueo económico actual.
Respecto a la vía del diálogo, Netanyahu se mostró escéptico ante la posibilidad de lograr un pacto con el actual Gobierno iraní. «Le dije que una opción era la de lograr un acuerdo, un buen acuerdo, sobre el que no tendríamos objeciones. Pero dudo que con ese grupo pueda lograrse; ya les digo que no es posible», señaló el primer ministro, reafirmando su postura de que la diplomacia no ofrece garantías de seguridad para Israel en las circunstancias actuales.
En cuanto a la denominada «opción cinética» o militar, el jefe del Ejecutivo israelí enfatizó el carácter defensivo de su nación. Netanyahu advirtió que, ante una eventual agresión por parte de Irán, la respuesta de las Fuerzas de Defensa de Israel sería de una magnitud sin precedentes. «Si nos atacan, sufrirán un golpe como nunca han imaginado, mucho más fuerte del que han sufrido hasta ahora», sentenció durante su intervención.
El primer ministro destacó como un acierto la decisión de la Casa Blanca de priorizar la tercera opción: el bloqueo económico. Este endurecimiento no solo afecta directamente a la administración iraní, sino que se extiende a aquellas entidades y actores que colaboren con el régimen. Para Netanyahu, esta presión financiera es una herramienta clave para desarticular lo que denomina la «dictadura» iraní y limitar su capacidad de influencia en Oriente Próximo.
Finalmente, el mandatario recordó que la seguridad de Israel enfrenta desafíos múltiples que exceden la frontera iraní, citando específicamente las tensiones en la Franja de Gaza, Líbano y Siria. Aunque señaló que el eje de influencia encabezado por Irán se encuentra actualmente debilitado, advirtió que no ha desaparecido, por lo que el Gobierno israelí mantendrá sus esfuerzos y zonas de seguridad para garantizar que no prosperen amenazas en ninguno de estos frentes.


