La proyección del documental «Ser mujer no es un sentimiento», dirigido por la periodista Nuria Coronado, ha generado una nueva controversia en el ámbito civil y político tras las movilizaciones convocadas por colectivos transgeneristas para impedir su visionado en Valladolid. El filme, que aborda de manera crítica el aumento de diagnósticos de disforia de género en menores y las consecuencias de las leyes de autodeterminación, ha motivado llamamientos al boicot bajo acusaciones de promover discursos de odio, mientras que la dirección de la obra denuncia un intento de censura y coacción a la libertad de expresión.
El colectivo Camada Queer Castellana ha encabezado las protestas, argumentando que los espacios públicos deben mantenerse como lugares «seguros, inclusivos y libres de discriminación». Según los representantes de estos grupos de presión, el contenido del documental resulta ofensivo para las personas trans al calificar la identidad de género como una construcción subjetiva y alertar sobre los riesgos de la medicalización temprana. Esta movilización se suma a una serie de acciones en redes sociales que buscan la cancelación del evento previsto para este viernes en la capital vallisoletana.
Por su parte, Nuria Coronado ha defendido la integridad institucional de su trabajo, señalando que la cinta es el resultado de una investigación periodística respaldada por testimonios de expertos, familias y personas que han iniciado procesos de detransición. La directora sostiene que el documental no busca incitar al odio, sino exponer una realidad biológica y denunciar lo que denomina como «contagio social» alimentado por entornos digitales. Coronado ha denunciado ante los medios una campaña de acoso y difamación que, a su juicio, pretende invisibilizar el debate sobre los derechos de las mujeres y la protección de la infancia frente a tratamientos hormonales irreversibles.
La producción de la cinta fue financiada a través de una campaña de micro mecenazgo (crowdfunding) que alcanzó los 12.500 euros y se presenta como el primer documental en España que analiza el impacto de las legislaciones de género en la estructura familiar y jurídica. El guion establece comparativas con países como Reino Unido o Finlandia, donde las autoridades sanitarias han revisado sus protocolos de atención a menores tras observar un incremento exponencial de casos de disforia de género de inicio rápido, especialmente entre adolescentes femeninas.
Este episodio de tensión no es el primero que enfrenta a la periodista con los colectivos activistas. El pasado mes de mayo, la presentación de su libro «No contaban con las madres» en la Biblioteca de Castilla y León requirió la intervención de efectivos policiales para garantizar la seguridad de los asistentes ante las protestas en el exterior del recinto. Los organizadores del evento han reiterado su intención de mantener la agenda prevista, apelando al derecho ciudadano de acceder a contenidos diversos en espacios de titularidad pública y al libre ejercicio de la crítica periodística en el marco democrático.


