Operación Azarías: veinte fallecidos en ofensiva militar contra disidencias en el Guaviare
El Gobierno de Colombia confirmó este miércoles el balance de la «Operación Azarías», una intervención de las fuerzas de seguridad desarrollada en el departamento del Guaviare contra el Frente Carolina Ramírez, estructura disidente de las antiguas FARC. El operativo resultó en la muerte de 20 integrantes de dicha organización, entre los que se encuentra alias «Tigre» o «Pintado», identificado por las autoridades como el jefe de esta facción armada.
De acuerdo con el reporte oficial proporcionado por el Ejecutivo, la acción militar consistió en un bombardeo estratégico contra un asentamiento vinculado a las disidencias lideradas por alias «Iván Mordisco». Además de las bajas registradas, las autoridades informaron la captura de cinco personas, destacando entre ellas a alias «Víctor», presunto cuarto cabecilla al mando de la estructura. En el lugar fueron recuperados dos menores de edad y se incautó un arsenal que incluye 26 fusiles, cuatro ametralladoras, pistolas y material de intendencia.
El presidente Abelardo de la Espriella calificó los resultados de la operación como una de las intervenciones más relevantes de los últimos años en materia de seguridad nacional. Durante su alocución, el mandatario subrayó que las fuerzas estatales mantienen el objetivo de localizar a los principales líderes de las estructuras disidentes. Por su parte, el ministro de Defensa, Jorge Mora, ratificó que la Policía y las Fuerzas Militares continuarán con el despliegue operativo en el territorio nacional, instando a los miembros de estas organizaciones a acogerse a los procesos de desmovilización.
El Frente Carolina Ramírez es una facción perteneciente al Estado Mayor Central (EMC) que opera principalmente en la región meridional de Colombia. Según informes de inteligencia, su presencia se concentra de manera estratégica en los departamentos de Putumayo, Caquetá y Amazonas, zonas donde el grupo ejerce control territorial y actividades logísticas fuera de la ley.
La operación se enmarca en la actual política de defensa del país, que busca desarticular los mandos medios y superiores de los grupos armados organizados que se apartaron del proceso de paz. Las autoridades han manifestado que las acciones de la Fuerza Pública se mantendrán de forma contundente en las zonas de mayor conflicto para restablecer el orden institucional.


