El ministro Óscar Puente desmiente la existencia de un nuevo informe definitivo sobre el accidente de Adamuz
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha salido al paso de las recientes informaciones sobre el siniestro ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), calificando de «bulo» la supuesta existencia de un nuevo informe concluyente de la Guardia Civil. El titular del departamento ha precisado que las diligencias practicadas recientemente se limitan a un acta de inspección ocular que no aporta novedades sustanciales a la investigación técnica, la cual continúa a la espera de las pruebas de laboratorio.
A través de una comunicación oficial en sus redes sociales, Puente ha subrayado que los carriles implicados en el accidente aún no han sido analizados en laboratorio, un paso que considera imprescindible para determinar las causas físicas del suceso. «No hay ningún informe. Solo un acta de inspección ocular, nueve meses después, que no añade nada nuevo ni establece ninguna conclusión», ha manifestado el ministro, quien ha incidido en que las periciales fundamentales siguen sin practicarse.
La demora en el avance de las pesquisas técnicas se atribuye, según fuentes del Ministerio, a los tiempos judiciales y a la naturaleza independiente de la autoridad encargada de investigar los accidentes ferroviarios. No fue hasta el pasado 20 de julio cuando la magistrada del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Montoro, que instruye la causa, autorizó formalmente el traslado de los tramos de vía para su estudio científico. Una vez que las muestras sean recibidas en el laboratorio, los expertos dispondrán de un periodo de seis meses para emitir un dictamen técnico.
Hasta el momento, las hipótesis manejadas en los informes provisionales tanto de la Guardia Civil como de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) apuntan a una rotura previa del carril. El objetivo de la fase pericial que ahora comienza es determinar si dicho fallo se debió a un defecto de fabricación original o a una deficiencia en el proceso de soldadura, descartando así las especulaciones vertidas desde que se produjera el descarrilamiento el pasado 18 de enero.
Desde el Ministerio de Transportes se ha reiterado la importancia de respetar el carácter independiente de la investigación y evitar la difusión de conclusiones preliminares que carezcan de base técnica. La resolución final del expediente queda supeditada a los resultados del análisis metalúrgico, que permitirán establecer con rigor institucional las causas reales del accidente en la zona de Adamuz.


