Iglesias sitúa las primarias abiertas como requisito indispensable para la unidad de la izquierda alternativa
El ex secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha reivindicado este fin de semana que la celebración de primarias abiertas a la ciudadanía constituye el «elemento central» para la articulación de una candidatura de unidad en el espacio de la izquierda alternativa. Durante su intervención en la ‘Fiesta de la Primavera’ celebrada en Madrid, el exvicepresidente del Gobierno ha instado a las distintas formaciones políticas a asumir la «valentía» y el «riesgo» de someterse al escrutinio de las bases como método para dirimir la configuración de las listas ante los próximos comicios generales.
Iglesias ha sostenido que la metodología de participación ciudadana es la fórmula necesaria para evitar que los procesos de confluencia sean percibidos por el electorado como una negociación de cuotas de poder entre partidos. Según su análisis, este mecanismo permitiría involucrar a sectores sociales amplios y generar una propuesta política «ilusionante» que trascienda las estructuras orgánicas. En este sentido, ha advertido que el «miedo a la participación» es el principal obstáculo para frenar el avance de las fuerzas de derecha y ultraderecha en el horizonte de 2027, rechazando la lógica del «mal menor».
El posicionamiento del exlíder de Podemos surge en un contexto de redefinición estratégica dentro del bloque progresista. Mientras organizaciones como Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid avanzan en la reedición de su alianza bajo el paraguas de Movimiento Sumar —cuyo documento para la asamblea del 11 de julio contempla primarias en caso de desacuerdo—, el entorno morado ha deslizado propuestas de mayor calado, como un posible tándem electoral conformado por Gabriel Rufián (ERC) e Irene Montero para propiciar un proceso de «desborde» ciudadano.
En su argumentación, Iglesias ha citado el ejemplo de América Latina como el «laboratorio» político donde las fuerzas electorales más competitivas no son las que presentan una homogeneidad absoluta, sino aquellas que mejor articulan la participación popular para determinar la correlación de fuerzas entre sus distintos sectores. Ha defendido que, si las bases tienen capacidad para votar un programa electoral, deben poseer la misma facultad para decidir sobre la composición de una posible «gran candidatura de unidad».
Más allá de la estrategia electoral, Iglesias ha dirigido críticas hacia la gestión del socio mayoritario del Ejecutivo, el PSOE. Ha reprochado a la formación liderada por Pedro Sánchez la falta de una reforma legislativa para la elección de los miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y ha cuestionado la continuidad de la dirección en ministerios clave como Defensa e Interior. A juicio del exvicepresidente, el Gobierno corre el riesgo de «hacer el ridículo» si permite que operadores de la derecha mantengan cuotas de control en la administración pública.
En el mismo foro ideológico ha participado el secretario general de Facua, Rubén Sánchez, quien ha coincidido en que la unidad es un objetivo deseable, aunque ha matizado que no debe construirse desde la «prepotencia» o la «humillación» de las partes. Sánchez ha apelado a la «altura de miras» de las organizaciones, recordando las tensiones vividas en experiencias previas como la coalición ‘Por Andalucía’, señalando que la falta de generosidad en el reparto de espacios de salida puede comprometer la movilización del voto progresista.


