García-Page califica de «inapropiadas» las palabras de Sánchez sobre la visita del Rey a Ceuta
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha manifestado su desacuerdo con las recientes declaraciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, relativas a una posible visita de Felipe VI a Ceuta. El líder regional ha tildado las palabras del jefe del Ejecutivo de «chirriantes y muy inapropiadas», subrayando la importancia de la figura monárquica en el actual escenario político nacional.
Durante una intervención en el programa ‘Espejo Público’, García-Page ha defendido la labor del monarca frente a lo que describe como un contexto de «frentismo, populismo y desdibuje de las instituciones». Según el presidente autonómico, la templanza de Felipe VI resulta fundamental en un momento donde, a su juicio, se han alterado las «coordenadas de navegación» establecidas desde la Transición y se ha diluido el concepto de responsabilidad política.
Respecto a la gestión de la crisis en Ceuta, García-Page ha sido contundente al definir la situación como un «desastre» en sus fases de planteamiento, enfoque y ejecución. El dirigente regional ha lamentado que el debate parlamentario sobre esta cuestión se haya producido con excesiva demora, señalando que la opinión pública ya ha consolidado un juicio crítico sobre la actuación gubernamental en la ciudad autónoma.
El presidente castellanomanchego también ha hecho hincapié en las formas comunicativas de Sánchez, sugiriendo que debería cuidar su «lenguaje corporal» en sus intervenciones, al considerar que este puede delatar problemas de fondo. Asimismo, ha criticado que la política nacional se haya convertido en una «factoría de relatos y contrarrelatos», donde el debate se reduce a la continuidad del calendario político frente a las exigencias de la oposición, obviando las discusiones de calado.
Finalmente, García-Page ha advertido sobre los riesgos de la «autocomplacencia» en la acción de Gobierno. Para el líder socialista, la falta de una identificación clara de las responsabilidades tras lo ocurrido en Ceuta genera «incertidumbre». En este sentido, ha rechazado la postura de afirmar que la gestión fue correcta en su totalidad, instando a una reflexión profunda sobre los errores cometidos en la gestión de la crisis fronteriza.


