La ONU confirma la muerte de 10 civiles tras bombardeos de Pakistán en territorio afgano
La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) informó este jueves sobre el fallecimiento de al menos 10 civiles, en su mayoría menores de edad, como consecuencia de una serie de incursiones aéreas perpetradas por el Ejército de Pakistán en las provincias de Kunar y Helmand. El reporte del organismo internacional contradice la versión oficial de Islamabad, que asegura haber realizado una operación selectiva contra objetivos insurgentes.
De acuerdo con el balance proporcionado por la UNAMA, los ataques ocurrieron en las primeras horas de la jornada y dejaron, además de las víctimas mortales, un saldo de nueve personas heridas. La organización internacional ha verificado que el impacto de los bombardeos alcanzó zonas residenciales, afectando directamente a población no combatiente en el este y sur del país centroasiático.
El Gobierno de Pakistán justificó la intervención militar afirmando que sus fuerzas abatieron a 22 presuntos «terroristas» vinculados al grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP). En su comunicado, las autoridades paquistaníes sostuvieron que la operación fue diseñada para minimizar los riesgos de daños colaterales. Sin embargo, residentes de la aldea de Chogam, en la provincia de Kunar, reportaron la destrucción de viviendas particulares y la pérdida de bienes de subsistencia, incluyendo ganado, tras el impacto de los proyectiles durante la madrugada.
Por su parte, el Gobierno de facto de los talibanes en Kabul condenó enérgicamente la acción, calificándola de «crimen» y «agresión» contra la soberanía nacional afgana. La administración talibán ha negado reiteradamente las acusaciones de Islamabad, que sostiene que el grupo ‘Fitna al Khwarij’ (TTP) utiliza el territorio afgano como refugio seguro para planificar y ejecutar ofensivas transfronterizas contra las fuerzas de seguridad de Pakistán.
Este incidente se enmarca en una creciente escalada de tensión diplomática y militar entre ambos países vecinos. En las últimas semanas, las acusaciones mutuas sobre la permisividad ante grupos armados han intensificado los roces en la frontera, comprometiendo la estabilidad regional.
Ante la gravedad de los hechos, la misión de las Naciones Unidas hizo un llamamiento a la desescalada inmediata y al respeto del derecho internacional. La organización instó a ambas naciones a priorizar el diálogo diplomático y a implementar medidas de prevención para evitar que las hostilidades sigan afectando a la población civil, que continúa siendo el sector más vulnerable en la disputa fronteriza.


