El Ayuntamiento de Palma insta a la Delegación del Gobierno a intervenir en la acampada de Plaza de España tras denuncias de acoso
El alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha solicitado formalmente a la Delegación del Gobierno en Baleares una intervención inmediata en la acampada de la Plaza de España. La petición surge tras las denuncias públicas emitidas por el colectivo Flama, que ha señalado la existencia de comportamientos sexistas y situaciones de acoso sexual en el recinto, además de advertir sobre la presencia de menores de edad en el asentamiento.
Desde el consistorio palmesano han calificado las acusaciones de «extremadamente graves» y han instado al delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez, a asumir sus competencias en materia de seguridad y orden público. El Ayuntamiento argumenta que estas nuevas circunstancias hacen imperativo el cese de la acampada, la cual, según la administración local, ha condicionado durante más de una semana el uso normal de este espacio público y ha dificultado las labores municipales de limpieza y mantenimiento.
La base jurídica de la reclamación municipal sostiene que el derecho fundamental de reunión posee una naturaleza temporal vinculada a una convocatoria específica. En este caso, el equipo de gobierno señala que el plazo comunicado para la concentración de los días 28 y 29 de septiembre ha expirado, por lo que la permanencia actual de los manifestantes no se encuadraría en los términos de la notificación original remitida a la autoridad competente.
Ante la gravedad de los hechos denunciados por el colectivo Flama, el Ayuntamiento ha puesto sus servicios a disposición de las posibles afectadas para ofrecer acompañamiento y apoyo ante la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional. La institución ha reiterado su respeto al derecho de reunión, si bien subraya que su ejercicio debe desarrollarse bajo el estricto cumplimiento de la normativa vigente y garantizando la protección de las personas.
Por su parte, los integrantes de la acampada han respondido a la situación mediante la celebración de una asamblea conjunta. Según han informado a través de sus canales oficiales, se han adoptado medidas de seguridad internas que incluyen la salida de aquellas personas cuya presencia generaba conflictos o inseguridad. Asimismo, han anunciado la creación de un protocolo de prevención y actuación frente al acoso y la habilitación de un punto de cuidados LGTBI para asegurar que el espacio sea libre de violencias.
El colectivo Flama ha precisado que, tras un proceso de diálogo interno y disculpas públicas por parte de algunos implicados, la situación ha evolucionado respecto a su comunicado inicial. No obstante, el colectivo se mantiene vigilante sobre la aplicación de las medidas acordadas para garantizar la seguridad de las participantes, mientras la administración local insiste en que la solución definitiva pasa por la desocupación total de la plaza.


