El Partido Autenticidad y Modernidad alcanza un acuerdo de coalición para gobernar en Marruecos
El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), liderado por la primera ministra designada Fatima Ezzahra El Mansouri, ha formalizado este lunes un acuerdo de coalición con otras tres formaciones políticas para conformar el nuevo Gobierno de Marruecos. Esta alianza otorga al Ejecutivo una mayoría de 207 escaños en la Cámara de Representantes, superando el umbral de 198 apoyos necesarios para garantizar la estabilidad parlamentaria tras los comicios legislativos celebrados el pasado 23 de septiembre.
El pacto gubernamental integra al partido nacionalista Istiqlal y a formaciones de corte socialista moderado, consolidando un bloque que, según el comunicado conjunto emitido por las fuerzas políticas, busca implementar un programa común de reformas estructurales. El Mansouri, quien fue nombrada por el rey Mohamed VI el pasado 29 de septiembre tras la victoria electoral de su formación, se convierte así en la primera mujer en la historia del país en asumir la jefatura del Gobierno.
La nueva configuración parlamentaria sitúa al PAM como fuerza principal con 97 diputados, seguida por la Agrupación Nacional de Independientes (RNI) con 66 escaños e Istiqlal con 65 representantes. Por su parte, el Partido Justicia y Desarrollo (PJD), de orientación islamista y anterior fuerza de gobierno durante una década, recuperó parte de su presencia institucional al alcanzar los 54 escaños. Pese a la renovación de la cámara, el proceso electoral estuvo marcado por una abstención histórica, con una participación del 38,08%, la cifra más baja registrada desde el año 2007.
Desde su fundación en 2008 por figuras cercanas al entorno del monarca, como el consejero real Fouad Ali El Himma, el PAM se ha posicionado como una alternativa de modernización social. La actual victoria consolida su influencia en un sistema político donde, no obstante, la monarquía constitucional reserva para el soberano las competencias estratégicas en materia de defensa, seguridad y política exterior.
El gabinete de El Mansouri afronta una legislatura con importantes compromisos internacionales y domésticos. En el plano económico, destaca la gestión de un programa de inversiones de aproximadamente 20.000 millones de dólares destinado a la organización del Mundial de Fútbol de 2030, en conjunto con España y Portugal. Asimismo, el Ejecutivo deberá dar respuesta al malestar social derivado del desempleo juvenil y las deficiencias en los servicios de sanidad y educación, factores que impulsaron diversas protestas en el último año.
Finalmente, la agenda bilateral con España y la gestión de la presión migratoria en las fronteras de Ceuta y Melilla se mantienen como ejes prioritarios de la acción exterior. El nuevo Gobierno deberá presentar próximamente la composición definitiva de sus ministerios ante el Palacio Real para iniciar formalmente sus funciones institucionales.


