El papa León XIV solicita a Vladímir Putin una tregua humanitaria en Ucrania
El papa León XIV mantuvo este viernes una conversación telefónica con el presidente de la Federación Rusa, Vladímir Putin, con el objetivo de solicitar una tregua inmediata en el conflicto de Ucrania y reiterar la disposición de la Santa Sede para mediar en un proceso de diálogo. La comunicación se realizó desde el hospital Policlínico Gemelli de Roma, donde el pontífice permanece ingresado tras una intervención quirúrgica reciente.
Según un comunicado oficial emitido por la Santa Sede, el pontífice manifestó su «profunda preocupación por la grave crisis humanitaria» que atraviesa la ciudad ucraniana de Oleshky, situada en la región de Jersón. Durante el intercambio, León XIV instó al mandatario ruso a establecer un cese al fuego que facilite la entrada de suministros médicos y alimentarios, además de garantizar corredores seguros para la evacuación voluntaria de la población civil afectada por los enfrentamientos.
La nota de la oficina de prensa del Vaticano subraya que el Santo Padre ratificó el compromiso institucional de la Iglesia católica en la búsqueda de una resolución pacífica. «El Santo Padre ha reiterado el compromiso de la Santa Sede en favor del diálogo y de la paz», señala el documento oficial, enfatizando la neutralidad y la labor diplomática de la institución en el escenario internacional.
La llamada se produce en un contexto de convalecencia para el pontífice estadounidense, quien el pasado martes fue sometido a una cirugía para la extirpación de parte de un pulmón a causa de un adenocarcinoma. A pesar del procedimiento médico, los últimos boletines difundidos por el equipo sanitario del hospital Gemelli indican una «mejoría constante» en su estado de salud, confirmando que el papa ya ha recuperado su autonomía funcional.
Este movimiento diplomático del Vaticano coincide con las declaraciones recientes de otros líderes internacionales, como el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, quienes han cuestionado la voluntad de paz de Moscú. No obstante, la Santa Sede mantiene su postura de tender puentes directos con el Kremlin para mitigar las consecuencias humanitarias de la guerra en las zonas de mayor vulnerabilidad.


