El papa León XIV reivindica su derecho al voto y reafirma su identidad estadounidense
El papa León XIV defendió este viernes su derecho a participar en los procesos electorales de Estados Unidos, tras confirmarse su participación mediante el voto por correo en los recientes comicios de medio mandato celebrados el pasado martes. Durante el vuelo que dio inicio a su gira pastoral por Uruguay, Argentina y Perú, el pontífice, nacido en Chicago, manifestó sentirse «orgulloso» de su nacionalidad y de ejercer sus facultades como ciudadano.
La Santa Sede, a través de una nota oficial, ratificó que el Santo Padre envió su sufragio a Chicago desde el Vaticano, subrayando que esta acción es coherente con su convicción sobre el deber de los ciudadanos de participar en los procesos democráticos. Este hecho marca un hito histórico, al tratarse de la primera ocasión en la que se tiene constancia documental de que un pontífice ejerce el derecho al voto en las elecciones de su país de origen.
En sus declaraciones a los periodistas, el pontífice recordó que su práctica de participación ciudadana es consolidada y de larga trayectoria. «Ya hice una declaración sobre esto. Estoy orgulloso de ser estadounidense y de ejercitar mi derecho», afirmó ante los medios. Según registros del censo electoral de Illinois adelantados por la prensa local, Robert Prevost —nombre secular del pontífice— ha mantenido su domicilio electoral en New Lenox y ha votado de manera regular tanto en elecciones generales como en primarias de diversos signos políticos desde el año 2008.
Asimismo, León XIV extendió su reflexión sobre la identidad nacional a Perú, país del cual posee también la nacionalidad tras haber residido durante 20 años como misionero y obispo de Chiclayo. El pontífice lamentó que el sistema electoral peruano no permita el sufragio por correo, asegurando que, de haber existido dicha posibilidad legal, también habría ejercido su derecho en el país andino.
El ejercicio del voto por parte del papa se produce en un contexto de marcadas diferencias diplomáticas con la administración del presidente Donald Trump. Las discrepancias se han centrado especialmente en las políticas migratorias y en la postura frente al conflicto en Irán. Mientras que el pontífice ha criticado abiertamente las recientes ofensivas militares, la Casa Blanca ha cuestionado la posición de la Santa Sede en materia de seguridad internacional.
La gira del pontífice por el Cono Sur y la región andina continuará durante los próximos días, centrada en una agenda de carácter institucional y social, en un viaje que adquiere una dimensión política añadida tras estas declaraciones sobre la participación democrática activa de la máxima autoridad de la Iglesia católica.


