La justicia estadounidense ha dictado sentencia en el prolongado litigio por la custodia de Andrea Nicolás, hijo de la cantante mexicana Paulina Rubio y el empresario español Nicolás Vallejo-Nágera. El fallo judicial determina que el menor, de 15 años de edad, mantendrá su residencia habitual en Miami, Florida, bajo la tutela de su progenitora, desestimando así la pretensión del padre de trasladar la residencia del adolescente a España.
Esta resolución pone fin a uno de los capítulos más recientes de una batalla legal que se ha extendido por más de una década, tras la formalización del divorcio de la pareja en el año 2014. El tribunal de familia de Miami, tras evaluar las circunstancias presentadas por ambas partes en las últimas audiencias, ha optado por dar continuidad al entorno actual del menor, priorizando la estabilidad en su lugar de residencia actual frente a la propuesta de cambio de jurisdicción nacional solicitada por Vallejo-Nágera.
Tras conocerse el fallo, el entorno de Nicolás Vallejo-Nágera ha manifestado que el empresario se encuentra profundamente afectado por el dictamen. Según declaraciones recogidas por medios de comunicación, el interesado considera que la resolución no beneficia los intereses superiores del menor y ha expresado su descontento con el trato recibido por los sistemas judiciales tanto en Estados Unidos como en España, sugiriendo que podría cesar temporalmente en sus acciones legales directas para dejar que el tiempo regule la situación familiar.
El proceso judicial ha estado marcado por una elevada conflictividad y un notable desgaste económico para ambas partes. En diversas etapas, la corte de Florida ha tenido que recurrir a la figura del «Guardian ad Litem» —un tutor legal neutral— para mediar en decisiones relativas a la educación, salud y gestión de pasaportes del joven, ante la incapacidad de los progenitores para alcanzar acuerdos mínimos. Las vistas más recientes incluyeron acusaciones cruzadas sobre el cumplimiento de los regímenes de visitas y la idoneidad del entorno familiar en cada país.
Actualmente, tanto Rubio como Vallejo-Nágera mantienen sus residencias en Miami con el fin de cumplir con sus obligaciones parentales, aunque el empresario viaja con frecuencia a España por motivos profesionales. La relación entre los progenitores se mantiene estrictamente dentro de los cauces legales, limitando sus comunicaciones a plataformas de coparentalidad autorizadas por la corte o a través de sus respectivos representantes legales, evitando cualquier contacto directo fuera de los eventos escolares inevitables.
La justicia de Florida ha reiterado en sus últimas intervenciones la necesidad de que ambas partes mantengan una convivencia civilizada en beneficio de la salud mental de su hijo. Mientras la cantante mexicana ha reducido su actividad en giras internacionales para centrarse en la rutina diaria de sus hijos en Estados Unidos, el empresario español continúa consolidando su faceta como colaborador en medios de comunicación en ambos mercados, condicionado siempre por el marco jurídico que rige la custodia del menor.


