UGT reclama una «frontera segura» en Ceuta y el traslado de menores migrantes a otras comunidades
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha instado a la Unión Europea y al Gobierno de España a garantizar una «frontera segura» en la ciudad autónoma de Ceuta. El líder sindical ha subrayado la necesidad de evitar situaciones de entrada masiva de personas migrantes, como las registradas el pasado mes de julio, y ha defendido la urgencia de agilizar el traslado de menores no acompañados a otros puntos del territorio nacional para garantizar el respeto a los derechos humanos.
Durante una atención a los medios este viernes en Ripoll (Gerona), previa a la presentación de una campaña contra los discursos de odio, Álvarez ha abogado por un análisis profundo de la información relativa a las recientes entradas en Ceuta. En este sentido, ha señalado la importancia de evaluar la relación diplomática con Marruecos a partir de estos hechos, con el fin de establecer mecanismos de control fronterizo más eficaces y estables.
El dirigente de UGT ha puesto el foco en la situación de los menores que se encuentran bajo la tutela de la ciudad autónoma. Álvarez ha calificado de «cinismo» la convocatoria de manifestaciones que se oponen a la acogida, mientras se bloquean soluciones para el traslado de unos menores a los que, según sus palabras, la administración ceutí no puede ofrecer actualmente un alojamiento que cumpla con los estándares mínimos de derechos ciudadanos.
Asimismo, el sindicato ha demandado una mayor agilidad en los procesos de identificación de los menores y de las personas con derecho a asilo político. Para la organización, la distribución equitativa entre las comunidades autónomas es una medida indispensable para evitar el colapso de los servicios asistenciales en las zonas fronterizas y asegurar una atención digna a los perfiles más vulnerables.
Por su parte, el secretario general de UGT en Cataluña, Camil Ros, ha intervenido en el marco de la campaña «¿Quién gana cuando el odio avanza?», cuyo objetivo es confrontar el crecimiento de formaciones de extrema derecha. Ros ha vinculado los discursos de fuerzas como Vox y Aliança Catalana con tendencias internacionales, advirtiendo que la gestión de estas formaciones no supone una mejora en la calidad de vida de los ciudadanos.
Finalmente, Ros ha apostado por realizar una labor de «pedagogía» dirigida a los votantes de estas formaciones que no se identifican estrictamente con la extrema derecha. El líder sindical en Cataluña ha defendido la necesidad de explicar las propuestas sociales para mejorar la convivencia y evitar la polarización en el debate público sobre la inmigración y los derechos sociales.


