Argentina clasifica a semifinales tras una polémica expulsión de Embolo por confusión de identidad
La selección de Argentina aseguró su pase a las semifinales tras vencer a Suiza en un encuentro marcado por la controversia reglamentaria. La expulsión del delantero suizo Breel Embolo, producto de una intervención del VAR bajo el protocolo de «confusión de identidad», se convirtió en el eje de las críticas por parte del conjunto europeo, que cuestionó la equidad de los criterios arbitrales durante el desarrollo del partido.
El incidente central ocurrió cuando el árbitro principal amonestó inicialmente al defensor argentino Leandro Paredes por una acción en la que se reclamaba simulación. Tras la intervención del videoarbitraje, se determinó que la infracción —en este caso, un intento de engaño al colegiado— correspondía a Embolo. Al ser esta su segunda tarjeta amarilla, el atacante fue expulsado, dejando a Suiza con diez jugadores en el tramo final del encuentro.
La decisión se fundamenta en una de las modificaciones recientes de la normativa de la International Football Association Board (IFAB), que permite al VAR intervenir para rectificar la identidad de un jugador amonestado o expulsado. Sin embargo, el cuerpo técnico suizo expresó su indignación no solo por la corrección, sino por la interpretación de la jugada como simulación en una zona del campo donde no suele aplicarse tal rigor.
Murat Yakin, seleccionador de Suiza, manifestó su incomprensión ante los medios de comunicación tras la derrota. «No sé quién inventó esta regla, pero nos ha debilitado de una forma injusta. Si se aplica ese criterio para una amonestación a Embolo, deberían haberse sancionado previamente varias faltas similares cometidas contra él», declaró el técnico, visiblemente contrariado por el desenlace del arbitraje.
Por su parte, el defensor Manuel Akanji se sumó a las quejas institucionales, calificando el arbitraje de «desigual». Akanji destacó que, mientras Suiza fue castigada severamente por la revisión tecnológica, otras acciones de juego durante los primeros 90 minutos no recibieron el mismo escrutinio. El guardameta Gregor Kobel y el mediocampista Remo Freuler también manifestaron que la actuación arbitral impidió que el equipo tuviera una oportunidad justa de competir por el pase a la siguiente ronda.
A pesar de la superioridad numérica en los minutos finales, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni debió esforzarse para contener las embestidas de una selección suiza que, aun con un hombre menos, mantuvo su despliegue ofensivo. Con este resultado, Argentina avanza en el cuadro competitivo y se enfrentará a Inglaterra en la fase de semifinales, en lo que se prevé como uno de los duelos más atractivos del certamen.
El reglamento de «confusión de identidad» ya había tenido un precedente en la fase de grupos durante un encuentro de Paraguay, pero su aplicación en esta instancia eliminatoria ha reabierto el debate sobre la transparencia y el uso de la tecnología en el fútbol de élite. Mientras la delegación argentina celebra la clasificación, las autoridades arbitrales se enfrentan al análisis de un protocolo que, aunque busca la justicia deportiva, ha generado un profundo malestar institucional en la federación suiza.


