La policía turca interviene la sede del principal partido de la oposición tras la anulación judicial de su congreso
Las fuerzas de seguridad de Turquía han irrumpido este domingo en la sede central del Partido Republicano del Pueblo (CHP), la principal formación opositora del país, para ejecutar una orden judicial que restituye a Kemal Kılıçdaroğlu como líder de la organización. La intervención se produce después de que el Tribunal Regional de Apelaciones de Ankara declarara nulo el último congreso ordinario del partido, en el cual Özgür Özel había resultado electo como presidente, alegando irregularidades en el proceso de primarias.
La operación policial, que incluyó el uso de gases lacrimógenos para dispersar a los simpatizantes concentrados en el exterior, fue solicitada formalmente por la representación legal de Kılıçdaroğlu. Según fuentes jurídicas de la facción restituida, la medida resultó necesaria ante la negativa de la actual directiva de acatar el veredicto judicial y entablar una mesa de diálogo para gestionar la transición institucional del partido.
Durante la entrada de los efectivos, Özgür Özel permaneció atrincherado en su despacho, desde donde calificó la acción como un «golpe judicial» orquestado por el entorno del presidente Recep Tayyip Erdogan. Antes de abandonar las instalaciones, Özel rompió ante los medios de comunicación la notificación oficial de su cese y acusó a Kılıçdaroğlu de actuar en connivencia con el Poder Judicial para desestabilizar a la oposición.
Por su parte, Celal Celik, abogado de Kılıçdaroğlu, lamentó que se haya tenido que recurrir a la fuerza pública. En declaraciones recogidas por la prensa local, Celik afirmó que todas las iniciativas constructivas para resolver la crisis de liderazgo fueron rechazadas por Özel, quien habría impedido incluso el acceso de diputados a las dependencias del partido en los días previos a la intervención.
Este episodio se enmarca en una semana de alta tensión judicial y policial para el CHP. Recientemente, la Fiscalía turca ordenó una macrooperación que culminó con la detención de 13 personas vinculadas a la formación en siete provincias distintas. Los cargos presentados incluyen presunta violación de la Ley de Partidos Políticos, aceptación de sobornos y blanqueo de capitales, afectando a figuras como el presidente provincial de Kilis, Umut Sapan.
A esta crisis interna se suma la situación de Ekrem İmamoğlu, exalcalde de Estambul y figura clave de la oposición, quien permanece en prisión desde marzo de 2025. Desde el centro penitenciario, İmamoğlu ha manifestado su respaldo a Özel a través de sus canales oficiales, calificando la anulación del congreso como una estrategia para neutralizar la capacidad electoral de la formación de cara a futuros comicios.
La comunidad política ha reaccionado con preocupación ante estos hechos. El prokurdo Movimiento Democrático de los Pueblos (DEM) ha emitido un comunicado advirtiendo que la intervención en el CHP representa una «encrucijada democrática» para Turquía. Según la nota firmada por sus copresidentes, la inestabilidad en el principal partido de la oposición afecta directamente la legitimidad institucional y el equilibrio político del Estado de derecho.
La crisis de liderazgo en el CHP mantiene dividida a la principal fuerza que se opone al Gobierno de Erdogan, mientras los procesos judiciales contra sus integrantes continúan su curso en diversas instancias de la judicatura turca.


