Portugal prorroga la reducción de impuestos a los carburantes ante el repunte de los precios internacionales
El Gobierno de Portugal ha formalizado este lunes la extensión de las medidas de alivio fiscal aplicadas a los combustibles con el objetivo de contener el impacto del alza de precios en los consumidores. La nueva normativa establece descuentos extraordinarios en el Impuesto sobre los Productos Petrolíferos y Energéticos (ISP), fijando una reducción de 9,76 céntimos por litro de gasóleo y de 6,59 céntimos en la gasolina sin plomo en el territorio continental portugués.
El Partido Social Demócrata (PSD), actualmente al frente del Ejecutivo, ha justificado este ajuste técnico debido al encarecimiento de la energía derivado de la crisis en Oriente Medio. La administración lusa busca, a través de este mecanismo, devolver a los ciudadanos la recaudación adicional obtenida por el Estado mediante el IVA, ante el incremento global de los costes de los carburantes.
La implementación de estos descuentos coincide con una jornada de fluctuaciones en los surtidores. Según las estimaciones del sector, el precio del gasóleo simple experimentará una subida de dos céntimos, alcanzando aproximadamente los 2,132 euros por litro. En contraste, la gasolina de 95 octanos registrará un descenso estimado de cuatro céntimos, situándose en el entorno de los 2,06 euros por litro.
En el ámbito parlamentario, la medida ha generado críticas por parte de la oposición, que la considera limitada. El Partido Socialista (PS) ha reclamado una intervención más ambiciosa, proponiendo la reducción inmediata del tipo del IVA aplicado a los combustibles del 23 % al 13 %. El líder parlamentario socialista, Eurico Brilhante Dias, subrayó la necesidad de aplicar ayudas urgentes para las economías domésticas, si bien no ha concretado el sentido de su voto ante las propuestas de otras formaciones.
Por su parte, el grupo Chega ha instado al Gobierno a aplicar una reducción drástica del IVA en los carburantes y a establecer un tipo cero para una cesta de alimentos básicos, argumentando que la inflación está afectando severamente a la viabilidad de familias y empresas. Estas propuestas serán objeto de debate en la Asamblea de la República el próximo 24 de septiembre.
Desde el Partido Comunista Portugués (PCP), su secretario general, Paulo Raimundo, ha cuestionado la estrategia de socialistas y conservadores, acusándoles de centrar el debate en la carga impositiva sin abordar la regulación de los beneficios obtenidos por las grandes compañías del sector energético durante la crisis.
Ante este escenario de presión legislativa, el PSD ha hecho un llamamiento a la «responsabilidad presupuestaria». El Ejecutivo ha advertido que posibles alianzas parlamentarias para forzar rebajas impositivas adicionales podrían poner en riesgo la estabilidad de las finanzas públicas y el equilibrio de los ingresos del Estado para el presente ejercicio.


