El PP critica a Sánchez por grabar un vídeo institucional frente al ‘Guernica’ en el Museo Reina Sofía
El secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, ha reprochado este sábado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la utilización del Museo Reina Sofía para la grabación de una pieza audiovisual de carácter político. Tellado ha acusado al jefe del Ejecutivo de realizar un «abuso de los recursos públicos» y de instrumentalizar la obra de Pablo Picasso, el ‘Guernica’, con fines electoralistas de cara a los próximos comicios del 29 de noviembre.
La controversia se ha originado tras la difusión de un vídeo en las redes sociales del presidente, en el que se le observa recorriendo las instalaciones del museo nacional. En la grabación, Sánchez vincula la simbología del cuadro con la política exterior de su Gobierno, defendiendo los valores antibelicistas y la postura de España ante los conflictos internacionales actuales. Según el mandatario, la obra representa una advertencia contra la barbarie y una luz frente a los momentos de oscuridad.
A través de una publicación en la red social X, el dirigente del Partido Popular ha calificado la acción como un ejercicio de personalismo. «Le han abierto el Reina Sofía solo para él, para agrandar su ego. Una vez más, Sánchez abusa de los recursos que son de todos y se apropia del Guernica para grabar un spot publicitario en precampaña electoral», ha manifestado Tellado, quien ha vaticinado un cambio en la gestión de las instituciones tras las elecciones generales.
En el contenido del vídeo en disputa, Pedro Sánchez reflexiona sobre el compromiso de su administración con la paz. «España ha defendido que ninguna guerra es inevitable, que ninguna vida vale menos que otra y que mirar hacia otro lado no debería ser nunca una opción», afirma el presidente. En su discurso, el jefe del Ejecutivo también reivindica que su postura se ha mantenido «sin dobles raseros» tanto en el ámbito europeo como en el resto del mundo.
Este cruce de declaraciones se produce en un contexto de elevada tensión política, donde la neutralidad de los espacios públicos y el uso de los símbolos nacionales se han convertido en eje central del debate entre el Gobierno y la principal fuerza de la oposición. Mientras el PSOE defiende la pieza como un mensaje de valores, el PP insiste en que se trata de una estrategia de marketing que vulnera la equidad institucional.


