El Grupo Popular traslada a la Mesa una queja formal por la actitud del Gobierno y el PSOE en el Pleno
La portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, ha remitido un escrito de queja a la Mesa de la Cámara para denunciar lo que considera una estrategia de «mentiras, acusaciones falsas e insultos» por parte del Grupo Socialista y los miembros del Gobierno durante las últimas sesiones plenarias. El documento responde a las quejas previas formuladas por la portavoz adjunta socialista, Montse Mínguez, y solicita a la Presidencia una mayor ecuanimidad en la moderación de los debates parlamentarios.
El texto presentado por los populares se apoya en las actas taquigráficas de las sesiones de los pasados días 21 y 22 de abril. En ellas, Muñoz señala ejemplos concretos de intervenciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, de quien denuncia que calificó de «ruin y miserable» a una diputada del PP en tres ocasiones sin recibir amonestación alguna por parte de la Presidencia. Asimismo, el escrito cita lo que califica como «acusaciones falsas» vertidas por los ministros de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, y de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
La queja del Grupo Popular incluye una crítica directa a la gestión de la presidenta del Congreso, Francina Armengol. El PP cuestiona la disparidad de criterios a la hora de reprender a los parlamentarios, señalando que la Presidencia intervino de forma «extemporánea» para descalificar a un diputado popular mientras, a su juicio, omitió reproches directos ante las actuaciones de los representantes del Ejecutivo y del Grupo Socialista.
En el escrito se califica de «situación incómoda» el hecho de que Armengol dirija las sesiones cuando se debaten asuntos de actualidad que la vinculan con presuntas irregularidades en contratos durante su etapa como presidenta de las Islas Baleares. Según la portavoz popular, la solución para evitar estos episodios en el hemiciclo no debe ser la restricción del debate, sino la dimisión inmediata de la presidenta de la Cámara para, según reza el texto, «preservar el decoro de la Cámara y el prestigio de la institución».
Finalmente, la iniciativa parlamentaria solicita formalmente a la Mesa que inste a la dirección del Grupo Socialista a cumplir con los principios recogidos en el Código de Conducta de las Cortes Generales. Del mismo modo, el PP reclama que se recuerde a los miembros de la Mesa su deber reglamentario de ejercer con neutralidad y ecuanimidad las funciones de orden del debate, reiterando su petición de renuncia de la actual titular de la Presidencia.


