El Gobierno remite a las Cortes la reforma de la ley antitabaco para prohibir fumar en playas, terrazas y piscinas
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes, en segunda vuelta, el proyecto de reforma de la Ley 28/2005 de medidas sanitarias frente al tabaquismo, iniciando así su tramitación legislativa en las Cortes Generales. La normativa, impulsada por el Ministerio de Sanidad, introduce como principal novedad la ampliación de los espacios libres de humo a las playas marítimas y fluviales, así como a las terrazas de establecimientos de hostelería y restauración.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha enmarcado esta reforma dentro del Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027. Según ha detallado en la rueda de prensa posterior al Consejo, el texto persigue tres ejes fundamentales: la extensión de las zonas sin humo, el refuerzo de la protección de los menores de edad y la adaptación de la normativa a los nuevos patrones de consumo que han emergido en los últimos años.
Extensión de las prohibiciones y nuevos espacios
Además de la inclusión de playas y terrazas, el proyecto de ley contempla la prohibición de fumar en piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, parques nacionales y recintos destinados a espectáculos públicos, tales como cines, teatros o conciertos, con independencia de si se celebran al aire libre. Asimismo, la restricción se aplicará a los vehículos de trabajo, a excepción de aquellos que sean de uso estrictamente personal.
La reforma también aborda la equiparación legal de los nuevos productos del mercado con el tabaco convencional. De este modo, los cigarrillos electrónicos —con o sin nicotina—, las bolsas de nicotina, las shishas y otros dispositivos análogos quedarán sujetos a las mismas limitaciones de consumo y comercialización que los cigarrillos tradicionales, respondiendo así al incremento de su uso entre el sector joven de la población.
Restricciones comerciales y publicitarias
En el ámbito comercial, la nueva legislación endurece las condiciones de publicidad, promoción y patrocinio de los productos relacionados con el tabaco. Una de las medidas más significativas afecta a los estancos y tiendas especializadas, que verán limitada la venta de determinados productos y no podrán exhibir escaparates ni cartelería que resulte visible desde la vía pública. Los detalles técnicos de estas prohibiciones se concretarán posteriormente mediante una orden ministerial.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo busca actualizar un marco normativo que databa de 2005 y 2010, situando nuevamente a España en la primera línea de las políticas de salud pública antitabaco a nivel internacional. El texto inicia ahora su fase de debate y posibles enmiendas en el Congreso de los Diputados antes de su aprobación definitiva.


