El Paris Saint-Germain revalida su corona europea tras imponerse al Arsenal en la tanda de penaltis
El Paris Saint-Germain, bajo la dirección técnica de Luis Enrique, se ha proclamado campeón de la UEFA Champions League por segunda temporada consecutiva tras vencer al Arsenal de Mikel Arteta en la tanda de penaltis. Con este resultado, el conjunto parisino alcanza la segunda Copa de Europa de su historia y se convierte en el único club, junto al Real Madrid, en lograr dos títulos consecutivos bajo el formato actual de la competición.
El encuentro, que representó la primera final de la historia con dos entrenadores españoles en los banquillos, se caracterizó por la paridad táctica y la alternancia en el dominio del juego. El equipo londinense logró adelantarse de forma temprana gracias a un tanto de Kai Havertz, quien aprovechó la inercia ofensiva de los «gunners» en los minutos iniciales del choque para batir la portería rival.
Tras el gol inicial, el Paris Saint-Germain asumió el control de la posesión, intentando desarticular la estructura defensiva del Arsenal, considerada la más sólida del torneo. Aunque Fabián Ruiz dispuso de una ocasión clara en el minuto 12, la ventaja inglesa se mantuvo hasta el descanso, pese a las incursiones de Havertz que estuvieron cerca de ampliar la diferencia para el conjunto de Arteta.
En el segundo tiempo, la insistencia francesa obtuvo recompensa. En el minuto 60, el árbitro señaló un penalti cometido por Mosquera sobre el extremo Kvaratskhelia. Ousmane Dembélé transformó la pena máxima, estableciendo el 1-1 definitivo. A partir del empate, el PSG intensificó su presión ofensiva, con lanzamientos de Vitinha y una oportunidad manifiesta de Kvaratskhelia que impactó en el poste en el minuto 76.
La final se encaminó a la prórroga por primera vez en la última década de la competición continental. Durante el tiempo suplementario, el desgaste físico limitó las aproximaciones de ambos conjuntos. El Arsenal reclamó una pena máxima en el minuto 101 por una acción de Nuno Mendes sobre Madueke que no fue señalada, mientras que el club inglés dispuso de una última oportunidad en las botas de Gyokeres que fue desviada por la defensa parisina.
La resolución del título se produjo desde el punto de penalti, donde la eficacia de los lanzadores del Paris Saint-Germain y los fallos de Eze y Gabriel por parte del Arsenal otorgaron el trofeo al equipo de Luis Enrique. Esta victoria consolida el proyecto deportivo de la entidad francesa en la élite del fútbol europeo, logrando un hito histórico de consecutividad que solo el Real Madrid había ostentado hasta la fecha.


