Puente defiende su gestión ante las críticas de la oposición y las peticiones de dimisión por los accidentes de Urda y Adamuz
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha salido al paso de las críticas recibidas tras los recientes siniestros ferroviarios de Urda y Adamuz, cuestionando lo que considera una disparidad de criterios por parte del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. El titular de la cartera ministerial ha comparado la actual exigencia de responsabilidades políticas con la postura mantenida por el Partido Popular durante el accidente de Angrois en 2013, donde, según el ministro, la responsabilidad se desplazó hacia el factor humano.
En declaraciones realizadas este viernes en el programa ‘Malas Lenguas’ de TVE, Puente ha señalado una «asombrosa diferencia de criterio» en la actitud de Núñez Feijóo. El ministro ha argumentado que, mientras en el siniestro de Santiago de Compostela de hace una década el discurso oficial se centró en la actuación del trabajador, en la coyuntura actual la oposición dirige la responsabilidad directamente hacia la figura del ministro. Puente ha calificado de «calvario» el escenario parlamentario actual, denunciando lo que considera ataques de carácter personal.
La posición del ministro se produce en un contexto de creciente presión política, con peticiones de dimisión formalizadas por los principales grupos de la oposición y diversas organizaciones sindicales. Frente a las acusaciones de negligencia, el responsable de Transportes ha rechazado que un accidente en un medio de transporte sea tratado como una acción deliberada, llegando a calificar de extremas las comparaciones realizadas por algunos sectores de la derecha política.
Asimismo, Puente ha respondido a los calificativos vertidos por el líder de Vox, Santiago Abascal, quien se refirió al ministro de forma despectiva durante la semana. El titular de Transportes ha reprochado a Abascal una presunta falta de respeto hacia las víctimas y ha asegurado que su departamento está centrado exclusivamente en el análisis técnico de los accidentes para evitar su repetición, al margen de los calendarios electorales.
En cuanto a las causas técnicas de los incidentes, el ministro ha negado haber señalado de forma nominal a ningún profesional, a pesar de sus valoraciones previas sobre la orden «inexplicable» dada por un controlador de Adif tras la caída del sistema de seguridad LZB. Puente ha mantenido que su intención no es culpar a trabajadores concretos, sino explicar la secuencia de hechos que permitieron la marcha normal del convoy en condiciones adversas.
No obstante, estas explicaciones no han rebajado la tensión con los representantes de los trabajadores. Los sindicatos ferroviarios han expresado su malestar por lo que consideran un señalamiento público del personal del Centro de Control de Atocha. En la esfera política, formaciones como Podemos y Frente Amplio se han sumado a las críticas, calificando de inadmisible la gestión comunicativa realizada por el Ministerio tras los siniestros.


